La administración de Delfina Gómez Álvarez apuesta por mantener la estrategia de refinanciamiento de la deuda y así, al término de su gestión en 2029, evitar gastos para el Estado de México, que suma tres años sin contratar nuevos créditos.
Hasta el primer trimestre del año en curso, el gobierno estatal reportó que la deuda presenta una reducción, al pasar de 60 mil millones de pesos a 58 mil millones de pesos el endeudamiento de la entidad mexiquense.
En dicho contexto, la Secretaría de Finanzas (SF) enfatizó que hasta el tercer año de gestión se ha descartado reestructurar la deuda. La actual administración ha apostado por su refinanciamiento, con la finalidad de que en tres años se eviten pagos adicionales.
“No vamos a patear la deuda. Vamos a mejorarla para llegar al cierre de la administración en condiciones favorables, que ya no afecten el erario”, manifestó Oscar Flores Jiménez, titular de la Secretaría de Finanzas.
Evaluó que el actual gobierno estatal ha logrado tener un manejo adecuado sobre la deuda, que refleja que la entidad cuenta tanto con finanzas sanas y consolidadas.
De acuerdo con la Hacienda estatal, de los 58 mil millones de pesos de deuda del estado, 18 mil millones de pesos se tienen con la Banca de Desarrollo, en este caso con Banobras, y otros 39 mil millones de pesos con la banca comercial, específicamente con cinco instituciones bancarias.
En el año fiscal en curso, los poderes Legislativo y Ejecutivo mexiquenses aprobaron destinar 16 mil millones de pesos para atender el endeudamiento; de esa cantidad, 7 mil 138 millones 259 mil 635 pesos son para cubrir intereses, comisiones, coberturas y demás gastos de la misma.
De igual manera, se autorizó la contratación de un instrumento financiero para blindar la deuda del Estado de México.
La misma hace frente a las obligaciones de pago a cargo del estado, por una suma de hasta 16 mil millones de pesos, a un plazo máximo de mil 800 días a partir de su contratación o inicio de la cobertura.
La razón es que cubre los riesgos de tasa de interés de los créditos contratados previamente y que forman parte del saldo de la deuda pública vigente, los cuales podrán compartir la misma fuente de pago de los financiamientos que respaldan.
El gobierno mexiquense pretende mantener el endeudamiento en niveles de sostenibilidad, por lo que el saldo total de la misma al cierre del próximo año no deberá rebasar el techo de financiamiento.
Gerardo García
EEZ