La forma correcta de lavar las toallas del baño para que no huelan a humedad

Se recomienda llevar una correcta higiene de las toallas que se utilizan para salir de la regadera, así como otras que son para uso de secado de manos

Gladis Balbastro
Gladis Balbastro
Es importante lavar las toallas
Es importante lavar las toallas(Freepick)

Las toallas del baño son uno de los objetos de uso diario que más humedad acumulan en el hogar. Aunque muchas personas las utilizan varias veces antes de lavarlas, la realidad es que pueden convertirse en un foco de bacterias, hongos y malos olores si no se secan y limpian de manera adecuada.

Ese característico olor a humedad aparece cuando las fibras permanecen mojadas durante demasiado tiempo y comienzan a acumular microorganismos. Mantener una higiene correcta en las toallas no solo ayuda a conservarlas suaves y limpias, también es fundamental para cuidar la salud de la piel.

Las toallas absorben células muertas, restos de jabón, sudor y grasa corporal, por lo que necesitan una limpieza profunda y constante. Cuando no se lavan correctamente, pueden provocar irritaciones, infecciones cutáneas e incluso aumentar la presencia de bacterias en el baño.

Las toallas pueden ocultar suciedad. Foto/Freepcik

¿Cómo lavar correctamente las toallas del baño?

Las toallas de uso personal, como las que se utilizan para secar el cuerpo o el cabello, deben lavarse por separado de la ropa común. Lo ideal es usar agua caliente o tibia, ya que ayuda a eliminar bacterias y residuos acumulados entre las fibras. También se recomienda no sobrecargar la lavadora para que el agua y el jabón puedan penetrar correctamente.

En el caso de las toallas para secar las manos, estas deben cambiarse con mayor frecuencia porque son utilizadas por varias personas a lo largo del día. Lo recomendable es lavarlas cada dos o tres días, especialmente si permanecen húmedas constantemente.

La mezcla ideal para eliminar gérmenes y malos olores

Una de las combinaciones más efectivas para eliminar bacterias y el olor a humedad consiste en agregar media taza de bicarbonato de sodio junto con una taza de vinagre blanco durante el lavado. Esta mezcla ayuda a desinfectar las fibras, neutralizar olores y suavizar las toallas sin necesidad de usar demasiado suavizante.

También es importante evitar el exceso de detergente, ya que puede dejar residuos que provocan precisamente el olor desagradable. En muchos casos, menos jabón permite un mejor enjuague y una limpieza más profunda.

El uso de vinagre blanco puede ayudar a una correcta limpieza. Foto/Freepick

La secadora puede ser una gran aliada para evitar la humedad, especialmente en temporadas de lluvia o lugares con poca ventilación. El calor ayuda a secar completamente las fibras y reduce la proliferación de bacterias. Sin embargo, debe utilizarse en temperatura media para evitar que las toallas se dañen o pierdan suavidad. Si se secan al aire libre, lo mejor es colocarlas en un lugar ventilado y con sol directo. Nunca deben quedarse dobladas o amontonadas mientras estén húmedas.

Las toallas de baño de uso personal deberían lavarse después de tres o cuatro usos. Las de manos, en cambio, necesitan lavarse cada dos días o incluso diario si varias personas las utilizan. Las toallas para el rostro requieren aún más cuidado, pues están en contacto con zonas sensibles de la piel.

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