Manifestar no es solo desear y recibir: así debes sanar para atraer abundancia

La especialista Roxana Castaños define la primavera de 2026 como un ciclo energético vital, marcado por la influencia del "caballo de fuego" y el simbolismo del número cinco. Lejos de ser un método místico de obtención rápida, la maestra sostiene que la verdadera manifestación requiere sanar heridas

Matías Domínguez
Para Castaños, manifestar éxito requiere identificar primero los bloqueos heredados desde la infancia. La conexión con el "mundo sutil" es, según la especialista, la clave para materializar propósitos este año.
Para Castaños, manifestar éxito requiere identificar primero los bloqueos heredados desde la infancia. La conexión con el "mundo sutil" es, según la especialista, la clave para materializar propósitos este año.(Archivo)

La maestra espiritual Roxana Castaños destacó la primavera de 2026 como un periodo de energía propicia para la manifestación y la consecución de propósitos. La experta dijo, en entrevista para El Heraldo Radio que este proceso va más allá de los deseos superficiales, e implica una profunda sanación personal para desbloquear la abundancia y el éxito.

La especialista enfatizó que cualquier momento del año es oportuno para transformar la vida, pero existen periodos con una mayor disponibilidad de energía creativa, como la estación actual.

Castaños explicó que la naturaleza misma dicta los momentos de mayor energía para la creación. La primavera, con su florecimiento y verdor, simboliza una época ideal para que los esfuerzos invertidos rindan frutos. Este año, la energía se potencia por eventos específicos.

"Todos los días sembramos, todos los días cosechamos, todos los días son un perfecto día para cambiar nuestros pensamientos, para tomar decisiones importantes, para cambiar el rumbo de nuestra vida, pero hay momentos en el año que está más disponible la energía de creación como es la primavera", afirmó la maestra espiritual.

Manifestar es un acto de voluntad que viene marcado de la claridad mental. FOTO: archivo.

La manifestación como camino de sanación interna y abundancia

La especialista mencionó que el reciente 5 de mayo, un "5 del mes 5", representa el número del movimiento, y la luna de Escorpio previa, conocida por su profundidad, remueve miedos y procrastinación, generando una insatisfacción que impulsa al cambio.

El año 2026, descrito como un "año uno" y "caballo de fuego", se presenta como una oportunidad para "quemar lo que no es nuestro, quemar lo que no es verdadero", haciendo de la primavera un punto de inflexión para iniciar un curso de manifestación.

"Si tú no tienes disposición no pidas, no te antojes, no visualices, porque eso va a tener primero renuncias", advirtió, enfatizando la necesidad de meditar y conectar con la intuición para alinear las decisiones con los deseos y aprovechar el "mundo sutil" que conforma el 99 por ciento de la realidad.

Es posible manifestar desde diferentes técnicas, pero siempre buscando la sanación. FOTO: archivo.

Manifestar no es solo pedir y recibir

Explicó que, contrario a la creencia popular de que manifestar es simplemente "pedir y recibir", es un camino de sanación en el que para atraer áreas como el dinero o el amor, que provienen de la misma fuente energética. Dijo que es fundamental identificar y sanar los bloqueos internos. Esto implica revisar las creencias y experiencias de la infancia relacionadas con estos aspectos, ya que las acciones y el entorno familiar moldean la percepción.

"Lo que tengo que hacer para manifestar primero que nada es observar cuáles son mis bloqueos, de dónde vienen, qué experiencias tengo de eso a lo largo de mi vida y qué puedo aprender de esas experiencias", detalló Castaños.

La maestra espiritual compartió un ejemplo personal sobre la carencia económica en su familia, lo que le enseñó a confiar en la abundancia del universo y a decidir un camino diferente al de sus ancestros. Este acto de reconocer el origen de las creencias y elegir conscientemente un nuevo rumbo es crucial. La felicidad y la abundancia, según Castaños, no son para todos porque requieren un trabajo diario de congruencia, gratitud y valoración.