Una mujer de 33 años fue sentenciada a dos cadenas perpetuas en Virginia Occidental, Estados Unidos, tras declararse culpable del asesinato de su hija de cuatro años debido a que se sentía celosa de ella. Rebakah Weikle admitió el pasado 30 de abril su responsabilidad en los cargos de homicidio en primer grado y abuso infantil con resultado de muerte, en un caso ocurrido en julio de 2022. La menor, identificada como Haley, fue encontrada sin vida en una habitación de su vivienda familiar.
Según la fiscalía, el crimen ocurrió durante la noche del 11 de julio de ese año o en las primeras horas del día siguiente, cuando la niña se encontraba a solas con su madre. Las investigaciones señalan que, en semanas previas, la mujer realizó búsquedas en su teléfono relacionadas con formas de causar daño físico. Tras los hechos, ocultó el arma utilizada antes de que, a la mañana siguiente, el padre descubriera el cuerpo y se notificara a los servicios de emergencia. El hombre, Rusty Weikle, fue inicialmente acusado, pero posteriormente el cargo de homicidio en su contra fue retirado al determinarse que no tenía conocimiento de lo ocurrido.
De acuerdo con declaraciones del padre de la niña, Rebakah tenía celos de que él le prestara atención, la cuidara y la protegiera: “quiero que todo el mundo sepa lo malvada que es y todo lo que ha hecho. Mató a una niña de cuatro años, a mi niña”, declaró Rusty al medio local WOAY. Por su parte, Chris Lefler, fiscal del condado, dijo que la imputada comenzó a realizar búsquedas muy específicas sobre cómo dañar a las personas, concretamente, búsquedas relacionadas con laceraciones o puñaladas, en lugares específicos del cuerpo.

¿Cómo ocurrió el crimen?
Según la reconstrucción de los hechos por parte de los fiscales, la noche del asesinato, el padre de la niña y los dos hermanos de Haley se fueron a la cama y entonces solo quedaron despiertas Haley y Rebakah. Luego, Rebakah le dijo a su hija que se fuera a la cama, y en ese momento, tomó la decisión de ir a buscar el cuchillo a la cocina y asesinarla. “Usó una manta o una almohada para taparle la boca a Haley, y lo hizo específicamente para que el padre no la oyera”, explicó Lefler, quien también dijo que la herida fue grande y profunda, por lo que la muerte fue rápida.
Tras el asesinato, Rebakah supuestamente limpió y escondió el cuchillo, usó la lavadora y luego se fue a la cama. Ella declaró que luego fue al dormitorio, se desnudó y escondió su ropa. Después despertó a su esposo y tuvieron relaciones sexuales. Su esposo volvió a dormirse. Ella estuvo toda la noche con el teléfono, haciendo diversas cosas. Y, alrededor de las 5:00 a. m., comenzó a realizar búsquedas más incisivas de cosas relacionadas con el corte de garganta y huellas dactilares.
A la mañana siguiente, le dijo a su marido: "Haley no despierta", cuenta Lefler. "Él le dijo: “Pues ve a despertarla”. Y ella respondió de inmediato que estaba muerta. Entonces él fue al dormitorio, descubrió el cuerpo de su hija y llamaron al 911". Ambos padres fueron acusados de asesinato, pero el cargo contra Rusty fue retirado posteriormente. "Él nunca cambió su versión y, al final, se demostró que no sabía nada", afirma Lefler. Rusty se declaró culpable de negligencia infantil con resultado de muerte y de dos cargos de negligencia infantil que crearon un riesgo sustancial de muerte o lesiones corporales graves.