Autoridades de Bolivia confirmaron la captura del piloto y el copiloto del avión militar C-130 que se accidentó el pasado 27 de febrero, en uno de los casos aéreos más impactantes de este año en Sudamérica. Ambos tripulantes fueron detenidos por autoridades bolivianas tras ser señalados dentro de las investigaciones por el accidente ocurrido cerca de La Paz.
El accidente ocurrió el 27 de febrero en el aeropuerto de El Alto, ubicado cerca de La Paz. De acuerdo con reportes oficiales, la aeronave perdió estabilidad durante la aproximación final y terminó realizando un aterrizaje fuera de la distancia prevista, situación que provocó que el avión no pudiera detenerse dentro de la pista.
Después de perder el control, la aeronave salió del aeropuerto y terminó impactando una avenida cercana donde había vehículos y civiles. El choque provocó escenas de caos tanto dentro como fuera de la terminal aérea, mientras equipos de emergencia intentaban atender a sobrevivientes y controlar el área afectada.
El avión pertenecía a la Fuerza Aérea Boliviana y transportaba un cargamento de billetes del Banco Central equivalente a aproximadamente 60 millones de dólares. Tras el impacto, parte del dinero quedó disperso en calles y avenidas cercanas, provocando que cientos de personas se acercaran a la zona del accidente para recoger billetes entre restos metálicos y vehículos dañados.
¿Por qué fueron detenidos los pilotos?

La Fiscalía boliviana informó que el piloto y el copiloto fueron detenidos después de rendir declaración sobre lo ocurrido durante el aterrizaje. De acuerdo con las primeras investigaciones, las autoridades consideran que durante la aproximación final al aeropuerto existió una inestabilidad que provocó que la aeronave recorriera más pista de la prevista antes de perder el control y salir hacia una avenida cercana.
Las investigaciones también apuntan a posibles problemas durante la maniobra de aterrizaje. Una junta investigadora de la Fuerza Aérea Boliviana señaló que la tripulación aparentemente no recibió información completa sobre las condiciones operativas y climáticas antes de tocar tierra. Además, especialistas detectaron que el avión habría aterrizado inicialmente sobre el tren delantero, situación que dificultó el frenado y redujo la capacidad de control de la aeronave.
El coronel Ricardo Alarcón, presidente de la comisión investigadora, declaró públicamente que el accidente pudo evitarse. Sus declaraciones aumentaron todavía más la presión alrededor del caso y de la responsabilidad de los tripulantes. Mientras tanto, las autoridades continúan revisando grabaciones, reportes técnicos y comunicaciones previas al accidente para reconstruir lo ocurrido durante los últimos minutos del vuelo militar.
El accidente dejó más de 20 muertos
El siniestro ocurrió en el aeropuerto de El Alto, ubicado a unos kilómetros de La Paz. Después de perder el control durante el aterrizaje, el avión salió de la pista e impactó una zona donde circulaban vehículos y civiles.
El saldo oficial fue de más de 20 personas fallecidas y varios heridos, convirtiéndose en uno de los accidentes aéreos más graves registrados recientemente en Bolivia.
Por ahora, el piloto y el copiloto permanecen detenidos mientras avanza el proceso judicial. Las autoridades buscan determinar si existieron errores humanos, fallas técnicas o problemas de coordinación que terminaron provocando el accidente