Hace exactamente un año el cardenal Robert Francis Prevost, fue elegido sucesor de San Pedro, tras un cónclave histórico, ya que por primera vez se elegía a un papa estadounidense y agustino. Mil cuatrocientos millones de católicos dieron la bienvenida a León XIV, que en su primera aparición en el balcón central de la basílica de San Pedro en El Vaticano, se dirigió al mundo con la frase: “La paz esté con vosotros”.
Desde el inicio de su pontificado, el Obispo de Roma se ha convertido en un referente global de la búsqueda de la paz, el respeto a la vida y a los derechos humanos, mensajes que lo han acompañado en sus primeras giras apostólicas.
El Pontífice comenzó su ministerio con potentes mensajes por la unión de la Iglesia, a favor de los pobres, los marginados, los enfermos, los migrantes y la familia.

Sus llamamientos a construir puentes, derribar muros y una apuesta por la igualdad , el diálogo y la reconciliación lo han caracterizado.
Prevost fue misionero durante 40 años en Perú y ha impregnado su papado de este espíritu, tendiendo la mano a quienes necesitan ayuda y consuelo.
León XIV ha celebrado su primer año desde que asumió el trono pontificio con un viaje pastoral a Pompeya y Nápoles, al sur de Italia, donde fue recibido con emoción por decenas de miles de fieles que sintieron su cercanía, especialmente los enfermos, los niños y jóvenes desfavorecidos.
En el santuario de la Virgen del Rosario en Pompeya, el Pontífice agradeció las bendiciones concedidas por el Señor, al que pidió apaciguar rencores y odios e iluminar a los gobernantes. En Nápoles una multitud le dio una entusiasta bienvenida en esta visita que entrelazó la fe y el anhelo de futuro de una ciudad marcada por la desigualdad y el desempleo juvenil. El Papa se reunió con obispos y el clero en la catedral y exhortó a no tener el miedo, ni caer en el desánimo.