Zanardi… El increíble tránsito hacia la resurrección

El piloto italiano Alessandro Zanardi ha fallecido y esta es su brutalmente emocionante y trágica historia

Edgar Valero
Edgar Valero
Edgar Valero / Para que quede claro / Opinión El Heraldo de México
Edgar Valero / Para que quede claro / Opinión El Heraldo de México(EL Heraldo de México)

La vida a veces nos pega con una brutalidad impensable. La noche del 15 de septiembre de 2016, no estaba yo celebrando la Independencia de México, sino una victoria más del piloto italiano Alessandro Zanardi en Río de Janeiro durante los Juegos Paralímpicos.

Tuve la fortuna de conocerlo y entrevistarlo varias veces. A Zanardi finalmente pudo alcanzarlo el Destino, ha fallecido y esta es su brutalmente emocionante y trágica historia y lo que pude vivir alrededor de él, en la Serie CART y luego en Londres y Río de Janeiro.

Soy de los pocos periodistas mexicanos que pudieron vivir los Paralímpicos de 2000 a 2016, y esto fue lo que escribí esa noche.
Quince años después de perder ambas piernas en un horrendo accidente durante una carrera de la Serie CART en Alemania y de sufrir 7 paros cardíacos en la ruta al hospital, el expiloto italiano ganó ayer su tercera medalla de oro en los Juegos Paralímpicos en ciclismo adaptado.

“No tengo porque sentirme especial ni asumir el rol de modelo a seguir, porque no soy especial, y cuando me pasan estas cosas cotidianas, no le doy gracias a Dios, porque se que tiene cosas más importantes que atender, pero cuando llega un día como hoy – nos decía el expiloto italiano de la Fórmula Uno y de la Serie CART, Alessandro Zanardi en el autódromo de Brands Hatch en Inglaterra hace 4 años- se que tengo que darle gracias, porque mi vida en una secuencia de privilegios que no puedo ignorar”.

Zanardi, acababa de ganar la primera de las dos medallas de oro que obtuvo en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, 11 años después de haber sido declarado muerto durante 2 minutos en el helicóptero de emergencias que lo trasladaba al hospital en Alemania, tras sufrir un espantoso accidente donde su cuerpo perdió prácticamente toda la sangre, sólo le quedaba alrededor de un litro cuando llegó a la sala de emergencias del hospital, y había sufrido siete paros cardiacos, uno de ellos, donde se detuvo plenamente su corazón por espacio de casi dos minutos.

DE SONRISA EN SONRISA… Zanardi fue siempre una sonrisa ambulante, yo lo conocí en el autódromo de Fontana, California, en septiembre de 1997, donde se celebraba la carrera final de la temporada de la Serie CART. Nunca le negaba una entrevista a nadie, a pesar de que había llegado a un gran equipo, el de Chip Ganassi, y un currículum estelar después de 7 temporadas y 49 carreras en la Fórmula Uno, habiendo sido en sus inicios piloto de pruebas de la Escudería Benetton de Michael Schumacher….

Para cuando Alex Zanardi, nacido en Bolonia, Italia, en octubre de 1966, llegó a la Serie CART en 1996, que para entonces presumía de ser la categoría automovilística más rápida del mundo (Gil de Ferrán llegó a correr a 402 kilómetros por hora en Fontana), ya había una constelación en cada parrilla de salida y llegó para compartir créditos con dos hombres que serían muticampeones del automovilismo como Jimmy Vasser y Michael Andretti.

Al terminar ese año en el tercer sitio del campeonato, fue el presagio de lo que vendría: dos temporadas inolvidables con dos títulos consecutivos que lo proyectaron a la cima de la fama y la fortuna.
Regresó a la Fórmula Uno con Williams en 1999, pero las cosas no fueron igual y decidió, tras un año sabático en el 2000, regresar a la revolucionada Serie CART.

El serial norteamericano ya había dejado de serlo y llegaba por vez primera a Europa en el Euro Speedway de Lausitz a una prueba de 500 kilómetros, donde la competencia se celebró con el nombre de American Memorial a la luz de los ataques que sufrió apenas cuatro días antes, Nueva York, el 11 de septiembre de ese 2001.

LAS SOMBRAS DESPUÉS DE LA LUZ… Zanardi partió en el sexto sitio de la parrilla de salida de la competencia de 154 vueltas y luego de una intensa batalla con Tony Kanaan, Paul Tracy, Michael Andretti, Patrick Cherpentier y otros, alcanzó la punta en la vuelta 123 y entró a los pits en la 142 a su última parada.

El reporte oficial fue que Zanardi aceleró muy rápido a la salida de los pits y perdió el control de su vehículo cuyo poder del tren trasero lo hizo girar, atravesar una zona de pasto y dejarlo atravesado lateralmente sobre el asfalto de la pista. Patrick Charpentier libró apenas el auto por un costado, pero Alex Tagliani, que venía deatrás de él, no pudo reaccionar.

El impacto fue brutal, el cockpit del Lola del piloto italiano fue impactado a una velocidad cercana a los 340 kilómetros por hora, partiéndolo en dos partes, una de ellas, llevó el cuerpo de Zanardi y la otra las piernas cercenadas en un dantesco espectáculo que horrorizó a la multitud. Ambos pilotos fueron trasladados a un hospital en Berlín, pero Zanardi había perdido más del 75% de la sangre de su cuerpo y sufrió 7 paros cardíacos en el helicóptero en donde fue recibido para cirugía inmediata y donde permaneció más de 5 horas.

Al concluir las operaciones, Zanardi fue llevado a un coma inducido en el que estuvo durante 3 días, de los 45 que tuvo que permanecer en ese hospital. Pero, por un milagro, más que por otra razón, sobrevivió contra todas las expectativas de los médicos que lo atendieron.

CAMPEÓN PARALÍMPICO… Zanardi decidió no alejarse del deporte y darse una nueva oportunidad en la vida. Si finalmente El Creador ya lo había dispuesto, ¿por qué él, un hombre tan positivo y triunfador en todo en la vida, se negaría el privilegio de hacer lo que tanto le apasionaba?

Comenzó por regresar a Lausitz donde completó con un auto adaptado las 12 vueltas que el destino le impidió terminar aquel día del accidente, luego siguió…

Compitió en autos especiales hasta que encontró en el ciclismo adaptado una disciplina que le llenaba y lo hacía sentirse “vivo”.
En 2009 decidió que sería competidor paralímpico por Italia y conquistó su clasificación a los Juegos de Londres 2012 derrotando a deportistas a los que doblaba la edad, pero que no tenían la fuerza de voluntad que siempre ha tenido Zanardi.

Y allá en Brands Htach, en Inglaterra, donde se llevaron a cabo las competencias de ciclismo adaptado de ruta, en el mismo autódromo donde había competido sin poder conquistar la victoria como piloto, obtuvo una de sus dos medallas de oro paralímpicas, que sí, le dieron la vuelta al mundo y lo mostraron como lo que no quería él mismo, como un triunfador de la vida, un batallador incansable de un enorme corazón y férrea voluntad.

Cuando nos acercamos a entrevistarlo después de la primera medalla de oro, sonreía como aquel día en Fontana, éramos muchos en la zona mixta pretendiendo captar sus palabras. “… Mi vida —decía— es una secuencia de privilegios, estoy aquí donde nunca pude ganar en otra disciplina, pero no ha sido mi elección, hay un Dios que todo lo ve y que es quien me ha hecho este regalo…”

Hoy se cumplen 15 años de que sufrió aquel terrible accidente, ayer ganó una tercera medalla de oro en el ciclismo adaptado de los Juegos Paralímpicos, y si quiere usted que crezca aún más la paradoja, lo hizo en las instalaciones del Parque Olímpico de Río, construidas en los terrenos del desaparecido autódromo de Jacarepagua, donde tampoco, pudo ganar como piloto… Hoy podría ganar una más… (que si lo hizo aunque fue de plata).

Aquel día en Brands Hatch hubiera sido muy pretencioso de mi parte pedir que recordara la entrevista que me dio 15 años atrás, si en cambio lo único que le dije fue, tras escuchar sus reflexiones “¿Te gusta volver entonces por esa segunda oportunidad? ¿Así como fue en Alemania ahora aquí en Inglaterra?”…

No hubo respuesta, sólo una enorme sonrisa, esa sonrisa que era evidente, no la pudo cambiar ni siquiera el haber enfrentado a la muerte…

POR EDGAR VALERO BERROSPE

Zanardi… El increíble tránsito hacia la resurrección | Heraldo de Mexico