Durante varias décadas, la posición de corredor fue una de las más importantes y valoradas en la NFL, ya que las ofensivas de los equipos basaban sus ataques en el juego terrestre; sin embargo, eso comenzó a cambiar desde finales de los noventa, convirtiéndose el ataque aéreo en el nuevo eje principal de los equipos.
Los corredores han tenido que ir viendo cómo el monto total en sus contratos se ha ido estancando en comparación con lo que actualmente perciben los quarterbacks y receptores.
En promedio, los mejores corredores de la liga ganan alrededor de 15 millones de dólares, cifra muy inferior a lo que perciben los receptores, quienes anualmente ganan entre 30 y 40 millones de dólares, y ni qué decir de los quarterbacks, que es la posición mejor pagada de todas, promediando entre 50 y 60 millones de dólares anuales.
La vida útil de un corredor es muy inferior a la de la mayoría del resto de las posiciones, ya que el tener que acarrear el ovoide en más de 340 ocasiones por temporada representa demasiado desgaste para los jugadores, quienes están sometidos a una brutal serie de golpes, lo que va desgastando y minando su salud y condición física, por lo que una gran mayoría de corredores ya no pueden continuar jugando una vez que rebasan los 30 años.
A pesar de ser una de las posiciones más ingratas de la liga, últimamente algunos corredores están tratando de reivindicar el mercado para ellos, como el novato Jeremiyah Love, quien fue la tercera selección global del draft de este año, y quien con los Arizona Cardinals acaba de firmar un histórico contrato para un corredor novato, por el cual en total recibirá 53 millones de dólares en cuatro años.
Gracias a esto, Love ahora se encuentra dentro de la lista de los siete corredores mejor pagados de la liga, solamente por detrás de los siguientes jugadores:
Saquon Barkley (Philadelphia Eagles)
Apenas hace dos años, el equipo de los Philadelphia Eagles rompió el mercado de fichajes en cuanto a corredores se refiere al haber firmado a Saquon Barkley, quien se convirtió en una pieza fundamental del equipo para la obtención del título en el Super Bowl LIX. Durante esa temporada 2024, Barkley fue considerado el mejor jugador ofensivo de la temporada gracias a las más de 2,000 yardas combinadas que obtuvo junto con nueve anotaciones.
Con ese temporadón que tuvo, ha justificado con creces ser el jugador mejor pagado en su posición, ganando poco más de 20 millones de dólares anuales, y a pesar de que la temporada pasada no haya podido repetir el mismo éxito, se espera que este año Barkley logre retomar su gran nivel, con el que ayudó al equipo de Philadelphia en la obtención de su segundo anillo de campeones de la NFL.
Christian McCaffrey (San Francisco 49ers)
Al ser uno de los mejores corredores de la liga, Christian McCaffrey se ha convertido en el arma principal de la ofensiva del equipo de los San Francisco 49ers durante los últimos años. Cuando McCaffrey no juega, lo cual sucede muy seguido debido a que es propenso a lesionarse, el desempeño de la ofensiva empeora de forma considerable.
El entrenador Kyle Shanahan tiene fe ciega en este veterano corredor, quien el próximo verano cumplirá 30 años, lo cual es alarmante para un equipo que tiene tanta dependencia de este jugador.
El año pasado ganó el premio al mejor regreso del año, que se le otorga al jugador que, después de haber estado lesionado una temporada, regresa y destaca al siguiente año, como sucedió con McCaffrey, quien superó las 2,000 yardas totales y tuvo 17 anotaciones.
El equipo de los 49ers sabe que ya no le queda tanto tiempo a McCaffrey en la liga, por lo que durante el draft de este año seleccionaron en la tercera ronda al novato Kaelon Black, proveniente de la Universidad de Indiana, con la que se coronó en la NCAA el año pasado.
Por lo pronto, McCaffrey continuará siendo el caballo de batalla de su equipo, con el que tiene contrato hasta 2027, y con el que ganará 19 millones de dólares este año.
Breece Hall (New York Jets)
Después de que terminara la temporada 2025, todo apuntaba a que Breece Hall llegaría a la agencia libre, ya que su contrato con los New York Jets había vencido y estos no se lo habían extendido; pero poco antes de que comenzara la agencia libre, la directiva de los Jets decidió darle la etiqueta de jugador franquicia, con lo que aseguraban contar con él por lo menos durante este año. Sin embargo, hace un par de días, Hall y los Jets llegaron a un acuerdo por los próximos tres años, convirtiéndose en el tercer corredor mejor pagado de la NFL, percibiendo poco más de 15 millones de dólares anuales.
Hall es un excelente jugador que, al igual que McCaffrey y Barkley, cuenta con muy buenas manos, con lo que podrá ayudar a su quarterback Geno Smith este año, funcionando como su válvula de escape.
A pesar de que la ofensiva de los Jets se encuentre en plena reconstrucción, Hall seguirá siendo uno de sus principales elementos durante los próximos años.
Derrick Henry (Baltimore Ravens)
Henry es como los buenos vinos: mientras más pasa el tiempo, él continúa elevando su nivel de juego, lo cual es algo completamente atípico para un corredor que ya tiene 32 años. Por lo general, a esta edad o se encuentran ya fuera de la liga, o en el mejor de los casos son jugadores suplentes con sus equipos; sin embargo, la disciplina y ética deportiva que tiene Henry lo han mantenido como una fuerza imparable en la NFL. Es un corredor bastante alto y con una fortaleza por encima del promedio de sus compañeros de posición, de lo que ha sabido sacar gran provecho.
Este jugador es alguien a quien le encanta castigar a los defensivos que buscan taclearlo, y es por todo esto que le aporta a los Ravens, lo que le ha valido ganarse su salario anual de 15 millones de dólares.
Este año se espera que Henry continúe liderando el ataque terrestre de Baltimore, aunque estos ya también empiezan a pensar en el futuro, ya que durante la quinta ronda del draft también eligieron a un novato con condiciones físicas muy similares a las de Henry, por lo que esperan que él pueda ser el mentor del joven Adam Randall, a quien aún le queda mucho por aprender para poder llegar a consolidarse en la liga.
Kenneth Walker III (Kansas City Chiefs)
Apenas en el Super Bowl más reciente, Kenneth Walker se convirtió en el héroe de los Seattle Seahawks al ser elegido como el MVP del partido, por lo que sus acciones subieron de valor de manera considerable.
Durante la temporada pasada, Walker se encontraba dentro de un backfield compartido con su compañero Zach Charbonnet, con el que de manera casi equitativa compartía acarreos cada semana, pero esto cambió cuando Charbonnet se lesionó en los playoffs, dejando el camino libre para que Walker pudiera brillar ante el mundo.
Esto lo capitalizó de gran manera, ya que se encontraba en su último año de contrato con los Seahawks, quienes no pudieron retenerlo, pues las exigencias económicas de este jugador se incrementaron al acabar el año, por lo que llegó a la agencia libre, en donde los Kansas City Chiefs, equipo ávido por un corredor que le quitara presión a su quarterback estrella Patrick Mahomes, le dieron un muy lucrativo contrato por alrededor de 14 millones de dólares anuales.
Por el momento, no se ve que alguien pueda quitarle acarreos significativos en el equipo de los Chiefs, por lo que este excelente corredor tendrá la vía libre para convertirse en uno de los pilares de una ofensiva que buscará retomar el nivel de otros años, luego de que en 2025 cayeran de manera dramática.
Jonathan Taylor (Indianapolis Colts)
Desde que el equipo de los Colts seleccionó a Taylor durante el draft del año 2020, este corredor se ha convertido en el alma de la ofensiva, gracias a su habilidad dual para correr y atrapar pases, con lo que se ha ganado el respeto del resto de la liga.
El año pasado, Taylor se quedó a unas cuantas yardas de conseguir las 2,000 yardas totales, algo que solamente ha logrado hacer una vez en su carrera, aunque esto no demerita el trabajo que ha realizado con los Colts, equipo que durante este tiempo no ha tenido un quarterback franquicia que lo respalde.
Veremos si este año, que será el segundo con Daniel Jones al frente de la ofensiva, Taylor puede superar nuevamente la marca de las 2,000 yardas.
Por lo pronto, continúa siendo el sexto jugador mejor pagado en su posición, ganando 14 millones de dólares de forma anual, lo cual es algo que muy pocos jugadores pueden presumir.
Por Diego Carreño @diegocarrenoff