Los mercados energéticos globales experimentaron una sacudida la mañana de este miércoles, con los precios del petróleo desplomándose ante el creciente optimismo de que Estados Unidos e Irán estén a punto de firmar un acuerdo. Este pacto pondría fin a un conflicto de dos meses y permitiría la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita una quinta parte del suministro mundial de crudo.
A primera hora de la sesión, los precios reflejaron una caída mucho más drástica que las correcciones moderadas reportadas la noche anterior. El crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, sufrió una caída de hasta un 13% en algunas operaciones, cotizando en torno a los $95.22 dólares e incluso tocando mínimos de $88.88 por barril. Por su parte, el crudo Brent, el estándar internacional, retrocedió aproximadamente un 6% para ubicarse en $103.23, llegando a operar momentáneamente por debajo de la barrera psicológica de los $100.
El principio del fin del conflicto
El súbito hundimiento en los precios responde a reportes de inteligencia filtrados a medios como Axios, los cuales señalan que la Casa Blanca confía en estar a horas de concretar un memorando de entendimiento de una sola página y 14 puntos con Teherán. Este documento preliminar contempla concesiones mutuas: una moratoria al enriquecimiento de uranio por parte de Irán y, a cambio, el levantamiento de sanciones estadounidenses, la liberación de fondos congelados y la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz para el tráfico de buques comerciales.

Como principal señal de distensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal del "Proyecto Libertad", una operación militar reciente destinada a escoltar embarcaciones a través de la zona de conflicto. No obstante, el mandatario advirtió que el cese al fuego está condicionado: "Si no aceptan, los bombardeos comenzarán, y lamentablemente serán a un nivel e intensidad mucho mayores que antes".
En sintonía, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó el fin de las operaciones militares ofensivas mayores tras alcanzar sus objetivos iniciales. "Preferimos el camino de la paz", aseguró Rubio, trasladando la presión a las autoridades iraníes, quienes se encuentran evaluando la propuesta.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, instó a un alto al fuego integral tras recibir en Beijing a su homólogo iraní, Abbas Araghchi. La administración estadounidense ha estado presionando activamente a China para que utilice su profunda influencia política y económica sobre la República Islámica para destrabar la crisis, dado que el país asiático es uno de los más afectados por la interrupción energética.