Por décadas, los habitantes de Santa Ana Ahuehuepan y otras 20 comunidades aledañas a la presa Endhó han vivido bajo un confinamiento forzado.
Al caer la noche, las calles se vacían; no por inseguridad, sino por las nubes densas de mosquitos Culex que convierten la vida cotidiana en una "cárcel" doméstica.
La problemática, que ha provocado severas afectaciones cutáneas en niños y la muerte de animales de traspatio, ha recibido una respuesta contundente. El Gobierno Federal, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ha puesto en marcha un plan de choque integral con una inversión de 80 millones de pesos.
Mayela Godínez, gerente de Planificación Hídrica de Conagua, dijo que la estrategia cuenta con el respaldo de la UNAM, el IPN, Chapingo y la Universidad de Guadalajara. Las acciones incluyen fumigación urbana; uso de equipos de termonebulización en viviendas, comercios y espacios públicos.
PAL