El 2 de mayo 2017, la primera edición de El Heraldo de México, tras su relanzamiento editorial, el nombre de la hoy titular del Ejecutivo federal se mencionó en una columna de opinión en la sección CDMX.
“... porque podrá haber liderazgos identificados dentro de Morena y que están en la pelea por la candidatura a la Jefatura de Gobierno como Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal y Martí Batres, pero quien decide en la capital es Andrés López Beltrán”, dice el texto.
Ese año, 2017, fue complejo, pero también de definiciones. El 24 de agosto se confirmó que sería la abanderada de Morena para contender por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
“El presidente estatal de Morena mi compañero Martí Batres ha dado a conocer a través de un tuit que la encuesta elaborada por un grupo de profesionales de Morena para seleccionar al coordinador de organización de Morena en la Ciudad de México me ha favorecido. Lo asumo con orgullo, responsabilidad y agradecimiento. No vamos a defraudar. Mi reconocimiento a Martí, Ricardo y Mario”, publicó en su cuenta de Facebook.
Sin embargo, el 19 de septiembre de ese año, un sismo sacudió la Ciudad de México. El Colegio Rébsamen, en la delegación Tlalpan, colapsó, cobrando la vida de niños y adultos. Tras atender la emergencia, la entonces delegada presentó una serie de denuncias contra ex funcionarios, relacionados con los permisos del inmueble.
En diciembre, Sheinbaum dejó su cargo como delegada de Tlalpan para buscar emprender su camino a la candidatura por la Ciudad de México.
Con Andrés Manuel López Obrador como aspirante presidencial, Sheinbaum luchó por la Ciudad de México. No fue un camino fácil, pues en bastiones perredistas como Gustavo A. Madero y Coyoacán, los del Sol Azteca no la dejaron pasar fácil. Incluso, hubo agresiones físicas contra los simpatizantes.
El 1 de julio de 2018, 2.5 millones votaron a favor de la candidatura común Juntos Haremos Historia, conformada por PT-Morena-Encuentro Social, que encabezó Sheinbaum. Después de 21 años, el PRD perdió la capital del país, pero seguía en manos de la izquierda.
En 2020, a la jefa de Gobierno le tocó enfrentar en la Ciudad de México la pandemia más letal de la era moderna: COVID-19. En coordinación con su equipo, desarrolló el esquema de vacunación más efectivo, aplicando más de 200 mil dosis en un solo día.
También afrontó situaciones complejas con el Metro, pero a su vez hizo cambios relevantes en la movilidad de la entidad con proyectos como el Cablebús.
El tiempo avanzó, pero se dio un nuevo punto de partida cuando Andrés Manuel López Obrador, dirigente de la llamada Cuarta Transformación y Presidente, dejó claras las reglas para su posible sucesor, entre ellas las renuncias anticipadas y una encuesta que le daría el bastón de mando del movimiento al vencedor o vencedora.
El 16 de junio de 2023, Claudia Sheinbaum dejó la Jefatura de Gobierno para recorrer el país con motivo de la encuesta interna. El 6 de septiembre de ese año, pese a algunas resistencias, la ex mandataria fue declarada ganadora de este proceso.
Un día después, con el arropo de los gobernadores, López Obrador le entregó el bastón de mando en El Mayor, ubicado en el Centro Histórico capitalino.
“Ya te va a tocar a ti, yo ya no voy a estar, tú tienes la responsabilidad y mis recomendaciones son: cuida mucho al movimiento, cuida la unidad; los candidatos deben salir por encuesta , que no haya imposiciones, y una buena organización de los comités de defensa de la 4T”, fueron las palabras del tabasqueño esa noche.
Fue el 2 de junio de 2024 que 35.9 millones de mexicanos y mexicanas eligieron a la primera mujer Presidenta de México.
Fue un recorrido de más de 110 mil kilómetros, donde Sheinbaum, en 60 semanas, pasó de renunciar a su cargo en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a recibir la constancia de mayoría del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la cual la acreditó como Presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
El 1 de octubre de 2024, en la Cámara de Diputados, recibió de manos de Ifigenia Martínez, la banda presidencial, la legisladora falleció días después. El testigo de honor fue López Obrador. Y en el Zócalo tomó protesta ante el pueblo de México.
Ha pasado más de un 25% de su administración, es decir 19 de los 72 meses, donde ha enfrentado las amenazas del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump; se abatió al principal criminal del país, Nemesio Oseguera Cervantes; llevó a cabo un cambio total en el Poder Judicial y consolidó los programas del bienestar, que hoy representan una inversión de un billón de pesos.
Todo ello la ha posicionado como una de las 100 personas más influyentes en el mundo, de acuerdo con la revista Time.
POR CARLOS NAVARRO
EEZ