El reto de comunicar la justicia que viene

En comunicación política hay una regla básica: no se puede defender lo que no se entiende; hoy, el mayor riesgo de la reforma judicial no es jurídico, es narrativo

Alejandra Cerecedo
Alejandra Cerecedo
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Alejandra-Cerecedo-20250708.png(El Heraldo de México)

En comunicación política hay una regla básica: no se puede defender lo que no se entiende. Y hoy, el mayor riesgo de la reforma judicial no es jurídico, es narrativo. La posibilidad de elegir por voto popular a juezas, jueces y magistrados abre un debate de fondo: ¿cómo se le explica a la ciudadanía qué está en juego cuando ni siquiera existen garantías mínimas de que quienes aparezcan en la boleta cuenten con los conocimientos necesarios?

El magistrado Felipe de la Mata Pizaña lo plantea con claridad: “el riesgo de elegir sin saber” no es menor, es estructural. Si el nuevo modelo pretende sostenerse en la legitimidad del voto, necesita primero construir legitimidad técnica. De lo contrario, el proceso se vuelve vulnerable a narrativas simplistas, campañas emotivas y decisiones desinformadas. En otras palabras, se politiza lo que debería ser, ante todo, un ejercicio de competencia profesional.

Aquí es donde la comunicación se cruza con el diseño institucional. Un examen de conocimientos, como propone el magistrado De la Mata, no solo cumple una función técnica, también cumple una función narrativa: envía un mensaje claro de que no cualquiera puede impartir justicia. Establece un piso mínimo de confianza que permite a la ciudadanía votar con mayor certeza. Sin ese filtro, la conversación pública se desplaza peligrosamente hacia atributos superficiales: popularidad, exposición mediática o afinidad política.

El contexto actual refuerza esta urgencia. El anuncio de Ricardo Monreal sobre la posibilidad de un periodo extraordinario para ajustar la elección judicial, junto con la apertura del Ejecutivo a través de Luisa María Alcalde, para aplazarla hasta 2028, revela que ni siquiera el calendario está firme. Este margen de maniobra legislativa no solo es técnico, es comunicacional: cada ajuste alimenta la percepción de improvisación si no viene acompañado de una narrativa clara, consistente y pedagógica.

Porque ese es el otro problema: la reforma judicial se ha comunicado como consigna, no como sistema. Se habla de democratizar la justicia, pero poco se explica cómo se garantizará su calidad. Se insiste en abrir la elección a la ciudadanía, pero no se detalla cómo se evitará que perfiles sin preparación lleguen a resolver conflictos complejos. Y en ese vacío, lo que crece no es la confianza, sino la incertidumbre.

Incluso en escenarios más avanzados, como el que aborda el magistrado De la Mata en su reflexión sobre el futuro de los tribunales frente a la inteligencia artificial, el reto sigue siendo el mismo: la justicia del siglo XXI requiere perfiles altamente especializados, capaces de interpretar normas en contextos cada vez más complejos. Si el sistema no asegura esa preparación desde el origen, difícilmente podrá adaptarse a los desafíos que vienen.

Desde la óptica de la comunicación, el examen de conocimientos no es un obstáculo democrático; es un ancla de credibilidad. Permite construir una narrativa equilibrada donde la legitimidad popular y la capacidad técnica no compiten, sino se complementan. Y, sobre todo, le da al votante algo fundamental: información verificable sobre quién está capacitado para juzgar.

La reforma judicial no solo se va a aprobar en el Congreso, se va a validar en la conversación pública. Y ahí, la pregunta no es menor: ¿queremos que la ciudadanía elija, o que adivine?

Porque en política, como en la justicia, elegir sin saber nunca ha sido una buena idea.

HGM mete el acelerador

La rinitis afecta a 8 de cada 10 personas y deteriora el sueño, la respiración y la productividad. Ante este reto, el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” ha redefinido el estándar de atención en cirugías de corta estancia en Otorrinolaringología. Natalia Rivera Espinosa de los Monteros, jefa del área, impulsa este esquema que redujo la espera quirúrgica de 120 a solo 45 días. El programa utiliza anestesia de efecto breve para procedimientos como biopsias y tratamiento de cornetes. Al otorgar el alta el mismo día, el nosocomio libera camas y agiliza el diagnóstico de patologías del sistema inmune o lesiones malignas. El equipo especializado opera dos días por semana, y logra un flujo que transforma el manejo de sangrados y obstrucciones crónicas sin saturar la capacidad hospitalaria.

Gol de oro de Rayados

El Club de Futbol Monterrey llevó a cabo la tercera edición de “Rayados Wish”, iniciativa que este año benefició a seis menores con enfermedades crónicas. El programa, que forma parte de las acciones del club encabezado por Pedro Esquivel, Presidente de Administración, contó con el apoyo de Viva y de la Fundación Dr. Sonrisas, de César Ruiz Jiménez, y llevó a las familias al parque Mundo Imáyina, en Jojutla, Morelos. La actividad inició en el Estadio BBVA, donde el portero Luis “Mochis” Cárdenas dio la noticia a los beneficiarios, entre ellos Sofía, una niña de cinco años que ha librado batallas en terapia intensiva. El espacio ha recibido a más de 3 mil 800 familias desde noviembre de 2022 y opera con un modelo gratuito enfocado en la inclusión. En este entorno, el futbol se convierte en una herramienta capaz de incidir en la vida de las personas desde la cercanía, la empatía y la solidaridad.