Las autoridades sanitarias internacionales y el gobierno de España ultiman los preparativos para recibir al MV Hondius, un crucero de lujo afectado por un letal brote de hantavirus. La embarcación, que transporta a más de 140 pasajeros y tripulantes, tiene previsto atracar en la isla de Tenerife, en las Islas Canarias, la noche de este sábado. El arribo ha generado inquietud entre los residentes locales, lo que ha motivado el despliegue de un operativo de contención de alto nivel.
A la fecha, el brote ha cobrado la vida de tres personas y mantiene a 8 naciones rastreando posibles contagios. Sin embargo, la operadora del barco, Oceanwide Expeditions, ha confirmado que ninguna de las personas que actualmente se encuentran a bordo presenta síntomas de la enfermedad. La llegada del crucero ha provocado desacuerdo y temor entre una parte de los residentes de las Islas Canarias, quienes expresan preocupación ante el riesgo de que el virus se propague en su comunidad.

Para calmar la situación, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó personalmente a Tenerife para supervisar las labores de evacuación. A través de un comunicado dirigido a los isleños, el funcionario fue enfático: "Esto no es un nuevo COVID". Las autoridades de la OMS han reiterado que el riesgo para el público general es bajo, ya que el hantavirus no se transmite fácilmente entre humanos.
Por su parte, el gobierno español ha asegurado que no habrá contacto entre los pasajeros y la población local. Virginia Barcones, jefa de los servicios de emergencia de España, detalló que el desembarco se realizará en una "zona completamente aislada y acordonada". Los pasajeros serán trasladados bajo custodia directamente hacia la pista del aeropuerto local para abordar vuelos de repatriación.

Así será la evacuación de los pasajeros del MV Hondius
Zona de exclusión: El barco no atracará en el muelle convencional, sino que se dirigirá a un área del puerto de Granadilla completamente aislada, acordonada y vigilada por efectivos de la Guardia Civil y autoridades portuarias.
Desembarco controlado: Los más de 140 pasajeros y tripulantes serán trasladados desde el crucero hasta tierra firme en embarcaciones pequeñas. Una vez en el muelle, abordarán autobuses o vehículos escoltados.
Traslado directo al aeropuerto: Los vehículos se dirigirán sin paradas hacia una zona del aeropuerto de Tenerife que también ha sido restringida al público general. Allí, los pasajeros accederán directamente a la pista para abordar sus respectivos vuelos de repatriación.
Vuelos medicalizados en alerta: España ha activado el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para disponer de aviones de evacuación médica equipados para enfermedades infecciosas de alto riesgo. En caso de que algún pasajero presente síntomas antes de partir, será trasladado de inmediato por vía aérea a centros especializados en territorio continental.

Este despliegue busca agilizar la salida de los ciudadanos extranjeros hacia sus países de origen sin producir más contagios. En Estados Unidos, por ejemplo, esperan a 17 ciudadanos que abordarán un avión gubernamental que los trasladará a la Base de la Fuerza Aérea Offutt en Omaha, Nebraska, donde serán internados en una instalación de biocontención diseñada para enfermedades infecciosas de alto riesgo; permanecerán en observación médica por 42 días.
Lo que se debe saber sobre el hantavirus
El hantavirus es una enfermedad grave que generalmente se propaga por la inhalación de partículas provenientes de excrementos, orina o saliva de roedores infectados. Sus características principales son:
Transmisibilidad: A diferencia de otros virus respiratorios, no se propaga con facilidad entre personas. Sin embargo, la cepa Andes (identificada en este crucero) es la única variante conocida con capacidad documentada de transmisión de persona a persona tras un contacto muy estrecho.
Síntomas: Suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición e incluyen fiebre, fatiga, náuseas y dificultad severa para respirar.
Letalidad: Es un virus altamente peligroso. La tasa de mortalidad en el continente americano por complicaciones pulmonares puede alcanzar hasta el 50%. No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico.
