Un sismo de magnitud 5.6. en la escala de Richter, con epicentro localizado 24 kilómetros al oeste de Pinotepa Nacional, en Oaxaca, y con una profundidad de 9 kilómetros, activó la alerta sísmica alrededor de las 09:19 horas en la Ciudad de México, interrumpiendo las actividades cotidianas de miles de personas el pasado 4 de mayo.
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, y Clara Brugada, jefa de Gobierno de la capital mexicana, informaron saldo blanco. Tras el movimiento telúrico, un portavoz del Gobierno de la CDMX informó a través de redes sociales la activación de protocolos de emergencia por sismo detectado en la entidad.
A pesar de la implementación de esta actuación de las autoridades, es necesario que la población sepa lo que tiene que hacer antes, durante y después de un siniestro como este. Una vez termina un sismo, se debe revisar la casa, utilizar el teléfono únicamente en caso de emergencia, mantenerse informado para no propagar rumores y permanecer alerta en caso de que se presenten réplicas del terremoto.
Cuál es el error más peligroso que se comete después de un sismo

Recomendaciones emitidas por los especialistas del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) incluye no prender cerillos o velas después de un sismo hasta que los afectados se aseguren de que no existe una fuga de gas. Aunque pareciera inofensivo, este puede convertirse en un error fatal, ya que podría provocar una gran explosión.
Empresas proveedoras de gas recomiendan además no encender aparatos eléctricos, ya que podrían generar chispas y detonar una explosión. Aunque esta acción parezca inofensiva, puede convertirse rápidamente en una tragedia.
Existen otros factores que se deben evitar al detectarse una fuga de gas como encender o apagar las luces, electrodomésticos o interruptores, usar el teléfono celular dentro del área afectada, prender cerillos, velas o fumar, intentar reparar conexiones o ajustar válvulas sin capacitación y permanecer dentro del inmueble cuando el olor es fuerte, entre otras cosas más.Para detectar posibles fugas de gas a tiempo, lo más recomendable es prestar atención a alguna de estas señales:
Olor intenso similar al azufre o huevo
Sonido tipo silbido o escape de aire
Cambios en el color de la flama
Formación de burbujas al aplicar agua con jabón
Padecer síntomas al permanecer en espacios cerrados; incluyendo mareo, dolor de cabeza, náuseas o sensación de cansancio sin causa aparente
Al detectar una fuga de gas, lo primero que se tiene que hacer es ventilar la vivienda y salir a una zona segura antes de pedir ayuda a expertos, puesto que ninguna revisión casera es segura mientras se detecte gas en el ambiente.