El 5 de abril la revista Siempre!, publicó mi artículo “Trump contra Latinoamérica”. Me refería al ESCUDO DE LAS AMÉRICAS o los escuderos del mandatario estadounidense. Honor al que gracias a Dios y a su vicario en la tierra, el papa León XIV, por cierto, mal querido por el presidente Donald Trump, México no fue invitado. Tampoco lo fueron Brasil y otros izquierdosos “réprobos”.
Viene a cuento mi artículo porque en el expresé mi deseo de que, aprovechando el inteligente y generoso reconocimiento del rey Felipe VI, sobre abusos y crímenes de los conquistadores españoles, se desactivara la absurda pausa en nuestras relaciones con España, impuesta por López Obrador -¿aconsejado por su esposa, la “doctora”?
Propondría que echáramos a andar una estrategia hispano mexicana -Sánchez-Shienbaum- socialdemócrata, occidental y euro-latinoamericana.
…Y los hados me sonrieron.
Primero, porque poco después tuvo lugar la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Barcelona, su reunión con el presidente de Estado español Pedro Sánchez, las que ambos tuvieron con los mandatarios latinoamericanos Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, el colombiano Gustavo Petro, Yamandú Orsi, uruguayo, y el chileno expresidente de su país, Gabriel Boric. Esperemos que sean parte de la hoja de ruta que dé aire fresco a la política exterior, que por fortuna, se está haciendo visible en el Gobierno de la mandataria, mi compatriota.
Ello, independientemente de que las negociaciones de revisión del TMEC con Canadá y Estados Unidos estén teniendo lugar -mientras escribía este artículo, los noticieros informaban de las negociaciones relativas a las reglas de origen, aranceles, inversiones, seguridad económica, minerales críticos y acero, con la eficaz, brillante conducción de Marcelo Ebrard, secretario de Economía.
Y no tengo aquí más alternativa que referirme brevemente al caso Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa defenestrado, pidiendo a Dios y a los hados distraer a Trump con Ormuz o con las fraudulentas, multimillonarias inversiones inmobiliarias del magnate presidente. Para que no se ocupe de Rocha Moya y sea en México donde se le encarcele.
De vuelta al tema de este artículo, señaló que los presidentes y la presidenta de países latinoamericanos y el presidente español marcaron su presencia en la Global Progressive Mobilisation, el sábado 18, en la Ciudad Condal. Al lado de personalidades como Zohran Mamdani, el alcalde “socialista” de Nueva York, Hillary Clinton, los senadores demócratas Chris Murphy y Bernie Sanders, respetado ícono de la izquierda, Tim Waltz, excandidato demócrata a la vicepresidencia de EUA y ¡la excandidata presidencial Kamala Harris!
Sin embargo, no se invitó a Peter Magyar, vencedor de las elecciones parlamentarias de Hungría, que “decapitaron” al primer ministro Víktor Orbán, esquirol de Trump y de Putin y traidor a Europa y a la Unión Europea, por la filiación conservadora de Magyar y de su partido.
Aunque a Magyar, precisamente por su filiación conservadora, se le abrieron algunas puertas de la UE.
¿Cómo interpretar esta presencia tan mediática de las potencias latinoamericanas y otros países no invitados por Donald Trump a ser parte de su Escudo de las Américas? Quizá será una respuesta fuerte -dura- al agresivo Escudo de las Américas, el corolario Trump a la Doctrina Monroe -Donroe-, y a las groseras, graves presiones y amenazas del estadounidense a México? Que parecen habernos dejado sin estrategia ni alianzas políticas latinoamericanas para defendernos -y contraatacar, si fuera el caso- en el escenario global.
Aunque por fortuna instancias de Gobierno -Ebrard-, privadas -empresarios, banqueros, etc.- negocian con sus pares de Canadá y Estados Unidos la actualización del T-Mec y el secretario de Seguridad García Harfuch opera con eficacia ostensible: además de la captura y muerte del Mencho, Capo di tuti capi del Cártel Jalisco Nueva Generación, acaba de capturar a quien lo sucedió: El Jardinero.
Pero al margen de ello, importa dar aire fresco a la política exterior, con un nuevo canciller experto en el trato sobre todo con Estados Unidos, una subsecretaria experimentada, presente siempre y otros funcionarios. Debe, sin embargo, limpiarse de políticos premiados o consulados las embajadas y consulados ¡que deben atender diplomáticos de carrera!
Concluyó expresando un doble deseo: estrategias conjuntas de México y Brasil, “hermanos adversarios” en Latinoamérica -recientemente Lula comentó su interés de que Petrobras y Pemex se asociaran en ciertas explotaciones petroleras, lo que Lula añadió, lo había comentado con la presidenta Sheinbaum.
Asimismo y de vital importancia, que el contacto con Pedro Sánchez contribuya a la profunda vinculación de México con Europa y la Unión Europea, por obvio interés económico y comercial -el Acuerdo de Asociación Económica, Coordinación Política y Cooperación México-UE- y porque somos como Europa, Occidente. “El Extremo Occidente”, diría Alain Rouquié.
Es “El Extremo Occidente” con el que concluyo mi artículo, pues el 24 de mayo tendrá lugar la Cumbre México-UE en la capital mexicana, con la ratificación del también llamado el "Acuerdo Global".
Aunque en vísperas del cónclave aterrice en México Isabel Díaz Ayuso, la ignorante y servil presidenta de la Comunidad de Madrid, que hace la cola de lambiscones de Trump, el también ignorante que desprecia el idioma español. Ayuso exhuma controversias hispanomexicanas de hace 100 años y Sheinbaum comete el error de discutirle.
POR FRANCISCO JOSÉ CRUZ Y GONZÁLEZ
Abogado. Diplomático. Profesor universitario. Escritor
MAAZ