KIO, protagonismo de México en tecnología y digitalización

Los planes de KIO Data Centers provienen de la creciente demanda de servicios en la nube; una base de clientes que incluye empresas de prácticamente todos los sectores

Roberto Aguilar
Roberto Aguilar
Roberto Aguilar / Momento Corporativo / El Heraldo de México
Roberto Aguilar / Momento Corporativo / El Heraldo de México(El Heraldo de México)

En los últimos tres años, el principal proveedor de centros de datos e infraestructura digital en México, que dirige Octavio Camarena, duplicó su capacidad de 18 a 40 MW, y tiene un ambicioso plan para alcanzar 100 MW en el año 2030 que implicará aumentar su plan de inversiones que se detonó luego de que el fondo I Squared Capital comprara a la firma mexicana en 2021.

Los planes de KIO Data Centers provienen de la creciente demanda de servicios en la nube; una base de clientes que incluye empresas de prácticamente todos los sectores.

También las grandes nubes públicas, mayor penetración de tecnologías digitales y dispositivos móviles, la posición de México como socio estratégico de EU, una renovada colaboración público-privada que avanza en la transformación digital del país, y el apetito de los inversionistas extranjeros por nuestro país, que contrasta con una mayor cautela por parte de los nacionales.

Camarena cuenta con más de 30 años de experiencia, es pionero en la modalidad Software as a Services (SaaS) que democratizó la adopción de soluciones tecnológicas en el mundo; ingresó a KIO en 2013 y ha sido clave para posicionar a México como un centro estratégico de transformación digital.

Y, desde su punto de vista, un crecimiento más acelerado de los centros de datos depende de la disponibilidad de energía donde se requiere una participación coordinada de la inversión pública y privada.

En este contexto destaca que en el plan de infraestructura del gobierno federal más de la mitad de los recursos se destinarán a energías renovables lo que envía señales positivas para el sector.

SIGNOS DE FORTALEZA

Y sobre el entorno de la economía nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó cinco datos que avalan la fortaleza del país.

El primero es que al 30 de abril se registró un incremento mensual de 23 mil 923 puestos de trabajo afiliados al IMSS, para sumar 22 millones 748 mil 603 empleos formales, la cifra más alta para un mes de abril.

Otro punto son las ventas récord de autos ligeros nuevos en el primer cuatrimestre del año para alcanzar 500 mil 512 unidades, 5% más que el mismo lapso de 2025.

Además, un monto histórico en remesas para un primer trimestre con 14 mil 457 millones de dólares; en abril la inflación se desaceleró para llegar a una tasa anual de 4.45%, y finalmente la baja de la tasa de referencia del Banco de México a 6.5% en su última decisión de política monetaria lo que incentivaría las inversiones.

FUERZA MINERA

La minería se mantiene como uno de los principales motores económicos, y particularmente, en el caso de Sonora, donde en el año pasado aportó 22% al PIB del estado.

Y el beneficio de esta actividad económica fue evidente y directo para los trabajadores mineros y metalúrgicos de Cananea, Nacozari y Esqueda con la entrega del sustancioso reparto de utilidades que otorgó la minera Grupo México a sus trabajadores.

Esto no es un logro menor, es consecuencia de los altos niveles de productividad y estabilidad laboral que empresa y trabajadores han consolidado.

De este modo, se logró una derrama total de más de tres mil 400 millones de pesos, cantidad que se distribuyó entre más de seis mil colaboradores.

El monto repartido integró tanto el PTU y un bono de convenio, para beneficiar el ingreso familiar lo que a su vez repercute en la economía de la región.

Sonora es un ejemplo del alto impacto directo, económico y social, que la industria minera tiene en sus comunidades vecinas, además de su relevancia para la economía del país.

La minería genera inversiones y empleo y es un potente motor para el comercio regional y el desarrollo de otras vocaciones productivas. Y todavía hay quienes se resisten a comprender que sin metales no hay futuro para el país.

POR ROBERTO AGUILAR

COLABORADOR

@ROBERTOAH

MAAZ