El combate al robo y contrabando de hidrocarburos ha logrado durante el primer semestre del año resultados históricos, en gran medida impulsados por la coordinación entre el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México y la Fiscalía General de la República.
Esa coordinación ha permitido importantes golpes al crimen organizado. Tan sólo este fin de semana, en Nuevo León, fue asegurado un túnel con equipo de extracción, que conectaba un inmueble con un poliducto de Pemex, y era utilizado para el robo de combustible.
Fue precisamente la colaboración entre autoridades como Petróleos Mexicanos, la Secretaría de Protección Ciudadana, la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Policía de Nuevo León, con la Agencia de Investigación Criminal de la FGR, lo que permitió ubicar la construcción para asegurarla.
Los elementos de la AIC localizaron la excavación en instalaciones de Pemex, ubicadas en Santa Catarina, y luego de inspeccionar el lugar identificaron que el túnel conectaba con un inmueble contiguo, lo que derivó en una diligencia de cateo que lo confirmó.
En el interior de la excavación se localizó equipo utilizado para la extracción ilícita de hidrocarburo y se constató que el inmueble habría sido utilizado para actividades de almacenamiento de hidrocarburo. Como resultado, se aseguraron más de 205 mil litros de hidrocarburo, 23 tractocamiones y 10 autotanques.
Por otro lado, hace unos días se informó que, en una acción sin precedentes, la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, en coordinación permanente con la SSPC, desarrolló líneas de investigación que permitieron desmantelar una de las más importantes redes de contrabando de combustible.
El antecedente fue que, en marzo del año pasado, se desplegó una importante operación en Altamira, Tamaulipas, donde se aseguró un buque con un saldo de 11 servidores públicos detenidos.
Desde entonces, las investigaciones han permitido obtener más información al respecto, lo que derivó en que elementos del Gabinete de Seguridad ejecutaran cuatro órdenes de cateo en Nuevo León, donde detuvieron a José Antonio “N”, identificado como líder de una célula delictiva relacionada con operaciones con recursos de procedencia ilícita y contrabando de combustible.
Y han sido precisamente las labores de inteligencia realizadas lo que ha permitido obtener datos sobre inmuebles vinculados con la comercialización ilícita de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos.
El esfuerzo contra este flagelo ha sido de grandes proporciones, ello ha permitido a la autoridad federal conocer que empresas dedicadas al contrabando de combustible han recurrido a esquemas de simulación de operaciones comerciales que han llegado a los 23 mil millones de pesos.
Además, han permitido identificar estructuras empresariales ilícitas que disfrazan los cargamentos como aditivos, lubricantes o aceites, que operan a través de un esquema logístico multimodal, por medio de transportes marítimo, ferroviario y terrestre para el ingreso, el traslado, el almacenamiento y la comercialización ilegal de hidrocarburos, que llegó a operar en Tamaulipas, Querétaro y Jalisco.
Sin duda, la coordinación de las autoridades de todos los niveles ha sido clave para debilitar las capacidades operativas y financieras de grupos delictivos que afectan la seguridad energética y el patrimonio nacional, lo que nos muestra claramente que la estrategia contra el robo y el contrabando de combustible va caminando.
POR OMAR CRUZ
ESPECIALISTA EN COMUNICACIÓN SOBRE TEMAS DE SEGURIDAD Y JUSTICIA
EEZ