No se hagan bolas

Llegó esta capital la Jefa de Gobierno de Madrid, quien ya nos había llamado un país de ultraizquierda con un “narcogobierno”

Fernanda Tapia
Fernanda Tapia
Fernanda Tapia / Una Chaira en El Heraldo / Opinión El Heraldo de México
Fernanda Tapia / Una Chaira en El Heraldo / Opinión El Heraldo de México(El Heraldo de México)

Argumentan ardidos que la presencia del grupo juvenil coreano BTS en los balcones de Palacio Nacional responde a una salida fácil y hasta “de manual” para una situación de crisis gubernamental. Pues no. No está fácil descarrilar la 4T, que lo intentan, sí… pero todavía andan lejos. Y me explico.

Llegó esta capital la Jefa de Gobierno de Madrid, quien ya nos había llamado un país de ultraizquierda con un “narcogobierno”. Espero que no haya deseado ella estar también en el balcón de Palacio, ¿verdad? Porque con esos modos… Pobres contribuyentes españoles. Que disfruten lo votado. Pagándole unas vacaciones de 10 días a esta señora de la veladora perpetua y la extrema derecha que vino con la agenda abultadísima a este país, para darle bolilla a los derechairos: oír una misa a la Guadalupana, hacer un homenaje a Hernán Cortés y reunirse con Nacho Cano.

Cualquiera de estas citas podría haberlas llevado a cabo en su tierra, sin costarle tanto al erario. Y esos derechairos mexicanos entreguistas que siguen buscando un hueso, pues que se queden con los de Cortés. Malandrín histórico redomado, a quien el propio CARLOS I amonestó por haberse pasado de lanza con los pobladores originarios de estas tierras.

Luego tenemos el otro numerito. La señora María Eugenia Campos, a quien, por algún extraña razón sus allegados le dicen “La Chupitos”, seguramente fue a pedir chichi con sus cuadernos de la CIA, al ver que no lograban distraer la atención de su gravísima falta, ni siquiera mandando a arrestar con urgencia a Rocha Moya y compañía. Recuerden que 50 de los compinches de esta ñora están citados en la Fiscalía. Y si ella fuera gobernadora de algún estado norteamericano y hubiese cometido una falta como la acaecida, estaría enfrentando pena de muerte o cadena perpetua.

Pero ni en sueños, así que Trump salió diciendo a media semana “que seguirían combatiendo el narco a través de los gobiernos locales en nuestro país, y que si no combatíamos a los narcoterroristas, de la manera que ellos querían, ellos lo harían interviniendo vía terrestre en nuestro país”.

Eso me sonó a cuando una amiga lloraba, y me decía: “es que él no me quiere, como yo quiero que me quiera”. Nada más que le faltó explicar al cheeto rancio mayor, por qué está combatiendo la CIA a los narcos y no la DEA. Y por qué no se confiscó nada ni se detuvo a nadie en el supuesto narco LABORATORIO de Chihuahua. Aunque ahí la respuesta es fácil, en realidad era un campo de entrenamiento.

Y esto nos trae de regreso al grupo BTS en Palacio Nacional. La Presidenta no se ve alterada como para necesitar una “contención de daños”. Lo que hizo fue un acto de justicia social con miles de jóvenes que no pudieron comprar un boleto para lo que el capitalismo voraz les está metiendo hasta el tuétano. Todas las personas tenemos derecho a este tipo de expresiones, más allá del dinero que tengamos. Música, cultura, deporte. No deberían de ser un privilegio, pero lo es… al igual que el fútbol.

La Presidenta logró acercarlas unos minutos por lo menos, a la música convertida en inalcanzable capricho neoliberal.

POR FERNANDA TAPIA

COLABORADORA

@TAPIAFERNANDA

PAL