El impacto financiero de las enfermedades cardiovasculares representa un desafío significativo para los pacientes y el sistema de salud en México.
De acuerdo con cifras del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), la atención de un paciente que sufre un infarto con complicaciones puede requerir una inversión inicial de hasta 108 mil 956 pesos por hospitalización.
A ello se suma el seguimiento médico anual, que implica un gasto adicional de 22 mil 728 pesos en consultas, lo que incrementa de manera considerable el costo total de la atención.
En caso de no recibir tratamiento oportuno, un infarto con complicaciones, según detalló la Revista Española de Cardiología, se pueden presentar complicaciones graves como los son arritmias, insuficiencia cardíaca, shock cardiogénico y daños estructurales del corazón.
En el caso de un infarto sin complicaciones, el ISSSTE advierte que el costo de atención médica incluye una hospitalización de 59 mil 769.51 pesos, mientras que el seguimiento a lo largo de un año mediante consultas representa un gasto adicional de 13 mil 740.61 pesos para el instituto.
En tanto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el costo del tratamiento farmacológico en pacientes con hipertensión arterial (HTA) y diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es mayor en comparación con aquellos que sólo padecen hipertensión sin diabetes, con una diferencia aproximada de 30.5 dólares.
Uno de los aspectos más preocupantes de la hipertensión es su carácter silencioso, ya que en sus etapas iniciales no presenta síntomas claros, lo que dificulta su detección oportuna, advierte el cardiólogo Manuel Gaxiola Macías, del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI.
"La mayoría de los pacientes desconoce que padece esta enfermedad hasta que ya existe un daño significativo en el organismo, lo que retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones graves".
La prevalencia de hipertensión en la población de 50 años y más en México alcanzó 41.5 por ciento, según datos de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), lo que la consolida como un importante problema de salud pública. “El aumento de casos no es casualidad, sino el reflejo de una combinación de factores como la obesidad, el estrés, la falta de sueño y la mala alimentación”, dijo Gaxiola.
Y es que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) , señalan que 24.9 por ciento de los hombres y 26.1 por ciento de las mujeres padece esta enfermedad, que cada año ocasiona cerca de 50 mil fallecimientos.
La hipertensión arterial es el aumento de la presión de la sangre en las arterias debido a factores como la obesidad, sedentarismo, diabetes, consumo de tabaco, ingesta de alcohol en exceso, entre otros.
En etapas iniciales, la persona carece de sintomatología; por ello es tan alto el porcentaje de quienes desconocen que la padecen. Y por ello se recomienda prevención.
PAL