¿Por qué te conviene ser una madre imperfecta?

Angélica Bovino, pionera en angeloterapia, aconseja a las madres abrazar la imperfección y el autocuidado para una maternidad plena

Matías Domínguez
El autocuidado materno funciona como la "mascarilla de oxígeno": es necesario estar bien para poder ayudar a los demás. La influencia de las redes sociales genera una expectativa de perfección que dista de la realidad cotidiana de las madres.
El autocuidado materno funciona como la "mascarilla de oxígeno": es necesario estar bien para poder ayudar a los demás. La influencia de las redes sociales genera una expectativa de perfección que dista de la realidad cotidiana de las madres.(Magnific)

La experta Angélica Bovino, reconocida pionera en el movimiento de angeloterapia en México, abordó la presión social y personal que enfrentan las madres para alcanzar una perfección inalcanzable.

En entrevista para El Heraldo Radio, Bovino enfatizó la importancia de soltar la idea de la "madre perfecta" y priorizar el autocuidado como pilares fundamentales para una maternidad real y plena. Su mensaje central resalta que la imperfección no solo es natural, sino beneficiosa para el desarrollo de los hijos.

Bovino compartió una enseñanza clave de su maestra Norma Alonso, quien afirmaba que: "Conviene ser madre imperfecta".

Esta perspectiva se fundamenta en la idea de que las fallas de una madre abren un espacio crucial para el crecimiento y desarrollo de los hijos. La especialista advirtió que la búsqueda constante de la perfección somete a las mujeres a una "carrera loca que nunca vamos a ganar".

La presión por la maternidad ideal se ve exacerbada en la actualidad por la influencia de las redes sociales, donde se proyectan imágenes de vidas y madres espectacularmente peinadas, maquilladas y con cuerpos a primera hora del día, con hijos perfectamente educados y familias idílicas. Esta representación distorsionada contrasta con la realidad de muchas madres, quienes viven el día a día con prisas y múltiples responsabilidades más allá de la crianza.

Las mujeres que se cuidan a sí mismas pueden cuidar mejor de otros. FOTO: archivo.

Por qué ser una madre imperfecta ayuda al desarrollo de tus hijos

Angélica Bovino subrayó que los hijos no requieren madres perfectas ni estresadas por alcanzar ese ideal. En cambio, necesitan madres reales, madres que puedan conectar con el amor incondicional en su corazón, madres que estén dispuestas a crecer a partir de su maternidad, madres que estén dispuestas a verse a sí mismas.

La maternidad, según Bovino, es el regalo más grande y el reto más significativo, confrontando a las mujeres con sus emociones, heridas e historia, y ofreciendo una oportunidad para el crecimiento personal.

La experta enfatizó que antes de intentar solucionar las necesidades de todos a su alrededor, las madres deben "ver hacia adentro" y atenderse a sí mismas. Comparó esta necesidad con la instrucción de seguridad en los aviones:

"La mascarilla de oxígeno te la pones tú primero antes de ponérsela a los demás".

La crianza debe estar fundamentada en mujeres que cuidan de sí mismas. FOTO: archivo.

Priorizar el autocuidado para una maternidad plena

Este principio es vital para que las madres puedan ser la versión que desean de sí mismas, trabajando en su sanación y atendiendo sus propias necesidades. Bovino argumentó que una madre que trabaja en sí misma, que sana sus heridas y busca su plenitud, es la mejor madre. "Al final de cuentas tú le vas a dar a tus hijos lo que tú eres".

Una madre estresada, amargada o frustrada transmitirá esas emociones a sus hijos, mientras que una madre que se nutre a sí misma y trabaja en su desarrollo personal ofrecerá un modelo de plenitud. La sociedad, además, impone la expectativa de ser una "gran profesional" y "verse bien", sumando presión a las madres.

Angélica Bovino invitó a las madres a permitirse verse en el espejo de la maternidad, incluso si esto implica reconocer errores. Equivocarse es parte del aprendizaje y enseña a los hijos que los seres humanos cometen fallas, las cuales son parte del crecimiento.