La maternidad en la actualidad se ha transformado en una sobrecarga de autoexigencia y culpa, exacerbada por la constante exposición a ideales de perfección en redes sociales, así lo advirtió Rosa Corso, doctora en psicología clínica y miembro de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, en una reciente entrevista radiofónica, a pocos días de la celebración del Día de las Madres. La especialista destacó cómo las madres modernas enfrentan una presión sin precedentes para cumplir múltiples roles de manera impecable.
La doctora Corso explicó que la problemática se agudizó desde que las mujeres comenzaron a incorporarse al ámbito laboral, generando una culpa inicial por no estar en casa. Esta situación ha evolucionado hasta un punto donde las expectativas son inalcanzables, impulsadas por la imagen idealizada que se proyecta en plataformas digitales.
"Tienes que estar perfecta. Preciosa, delgada, bien puesta, ser capaz de correr cinco kilómetros, pero además cocinar maravilloso, ser excelente en tu trabajo, la mejor mamá, ser parte del grupo de padres de familia de la escuela. ¡Es imposible!", dijo la especialista en entrevista con Blanca Becerril en El Heraldo Radio.

La doble jornada y la presión de la perfección
La especialista enfatizó que, además de las responsabilidades laborales, las madres continúan asumiendo la mayor parte de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, lo que deriva en un agotamiento físico, emocional y mental.
"La culpa de las mamás es fuertísima. Enorme", dijo.
Esta carga constante impide el disfrute de la maternidad, convirtiéndola en una obligación más, donde cada error o dificultad de los hijos se atribuye a la falta de presencia o dedicación materna.
Esta sobrecarga y la presión por la perfección incluso están llevando a algunas mujeres a reconsiderar la decisión de tener hijos, no por una falta de deseo intrínseco, sino por el temor a las exigencias que implica.

¿Cómo ser mamá sin vivir agotamiento extremo?
La doctora Corso subrayó la importancia de que las mujeres se permitan espacios de autocuidado y reconozcan sus limitaciones para mantener su identidad y estabilidad.
"Tenemos que empezar por entender que no somos perfectas, nadie es perfecto en este mundo, nadie".
La experta aconsejó a las madres negociar con sus hijos y con ellas mismas, dándose permiso para descansar, disfrutar de actividades personales sin la presión de la imagen o la constante preocupación por el hogar.
Recordó que, antes de cualquier rol, cada mujer es una persona con derecho al disfrute y al desarrollo personal. La doctora Rosa Corso, quien no utiliza redes sociales "por salud mental", compartió su número telefónico para quienes busquen apoyo: 55 55 06 53 73.