En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, que se celebra el primer miércoles de mayo, la psicóloga clínica María Asunción Lara Cantú, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, advirtió que el embarazo es un periodo intenso de cambios físicos, emocionales, relacionales y de identidad que puede volver a las mujeres más vulnerables a desarrollar ansiedad o depresión. En el mundo, la depresión afecta a entre 2 y 21% de las mujeres durante el embarazo y entre 10 y 15% en el posparto. En México, las cifras son del 9% y 13%, respectivamente.
Cuidar a un bebé exige un gran esfuerzo de adaptación, especialmente en madres primerizas
Lara Cantú explicó que el posparto representa un desafío mayor para las madres primerizas, quienes deben asegurar la supervivencia física del bebé y proveer estimulación para su desarrollo emocional y cognitivo de manera simultánea.
La depresión en este periodo es una limitante significativa, ya que merma las capacidades físicas y emocionales necesarias para afrontar estas demandas", señaló.
Entre las causas más frecuentes destacan el embarazo no deseado, antecedentes de depresión y la falta de apoyo social o problemas maritales.

El estereotipo de la "mamá feliz" puede agravar la depresión posparto
La especialista alertó sobre creencias sociales que afectan a las mujeres que viven con tristeza o depresión posparto, en particular la idea de que una madre debe ser feliz por el simple hecho de serlo.
cuando una madre presenta este cuadro, suele experimentar la sensación de no cumplir con su rol o de ser insuficiente, lo que incrementa su ansiedad. Por ello, debemos estar alerta para brindarles apoyo”, añadió.
El entorno cercano y el personal de salud, factores clave de protección
Lara Cantú enfatizó que toda madre necesita apoyo físico y emocional durante el posparto, y que el respaldo de la pareja, familiares y amistades es un factor de protección fundamental frente a los trastornos emocionales. Llamó además a fortalecer la formación del personal de salud para detectar síntomas tempranos, prevenir la depresión posparto y brindar un trato empático a las pacientes.