Los favoritos, casi siempre

El que Pumas, Guadalajara, Cruz Azul y Pachuca sigan vivos es el dato que corrobora la tesis de que la liguilla es una extensión del torneo de liga en su fase de calificación

Columna Invitada
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Columna invitada / El Heraldo de México
Columna invitada / El Heraldo de México(Heraldo de México)

Me encanta cuando los resultados corresponden a la razón. El famoso cliché acerca de que la liguilla es un torneo aparte, palidece una vez más cuando vemos a los cuatro primeros de la tabla vivos en semifinales.

Entendiendo que en una de las eliminatorias un penal fallado fue la diferencia y en otra, tres minutos precisos frente al arco.

El que Pumas, Guadalajara, Cruz Azul y Pachuca sigan vivos es el dato que corrobora la tesis de que la liguilla es una extensión del torneo de liga en su fase de calificación.

Son datos, no opiniones. Cuestión de revisar las estadísticas, los porcentajes de con qué frecuencia sucede esto. “Que cualquiera le gana a cualquiera”, puede ser, en un nivel parejo como la Liga MX, pero afortunadamente, quien mejor hace la tarea a lo largo del torneo regular, mejores argumentos tiene para salir avante de los mata-mata liguilleros.

SONRÍEN LOS PUMAS (Y ESTÁ BIEN)

El aficionado a los Pumas tiene el mismo derecho de festejar su dramático y muy sufrido pase a semifinales, tanto como el rojiblanco con el brillante desempeño de su equipo en la vuelta. Tanto como el de Cruz Azul o Pachuca, que celebran su pase a semis sin complicaciones mayúsculas.

¿En qué momento alguien le dio al comunicador deportivo la potestad de juzgar qué afición debe alegrarse más o cuál menos? ¿Cuál debe sentirse mejor que otra, a partir de “las formas”?

Esta postura, tan chocante como impostora e impositora, suele ser pan de cada día en los medios de comunicación.

No debe ser. En particular la universitaria, tan fiel y ávida de triunfos, hoy se siente representada por el equipo que dirige Efraín Juárez. Pumas juega y suma éxitos al límite de sus posibilidades. Es lo que hay y eso lo saben jugadores y cuerpo técnico mejor que nadie. Con la última gota de sudor fueron líderes generales y están en semifinales. Que el domingo coquetearon con la tragedia, ni duda cabe. Enfrente estaba el indomable América y eso no es un dato menor. A la hora de poner la sobremarcha sabían que no contaban con lo suficiente en el tanque de reserva y recularon sin pudor.

Como sea, se las han arreglado para ser hoy aspirante serio al título y esa ilusión es innegociable. Aunque su entrenador no sea precisamente “monedita de oro”.

JARDINE PARA SIEMPRE

Son tres títulos de liga, un subcampeonato, un nivel de competitividad aún en horas bajas.

Algunos de los argumentos por los que me cuesta creer que exista un sector del americanismo que cuestione la continuidad de André Jardine al frente de las Águilas.

Soy de la idea de que el estratega brasileño tendrá que abandonar el nido en el momento en el que él lo crea prudente, necesario o inevitable y que su trabajo soporta cualquier tipo de evaluación profesional y “desinteresada” en situaciones que no tengan que ver con el buen desarrollo del equipo.

Por César Martínez Díaz

EEZ