En el capítulo V del libro de Don Quijote de la Mancha, donde se prosigue de la narración de la desgracia de nuestro caballero andante, su sobrina le cuenta al cura acerca de las lecturas de caballería llevadas a cabo por el noble ingenioso hidalgo: “Más yo tengo la culpa de todo, que no avisé a vuestras mercedes…”.
Las lecturas predilectas de don Quijote de la Mancha fueron Amadis de Gaula, Amadis de Grecia, Don Olivante de Laura, las cuales influyeron en su persona para salir en compañía de su fiel acompañante Sancho Panza, montado en un jumento y don Quijote en un caballo de nombre Rocinante y ataviado con armadura de caballería y una espada, en busca de aventuras.
El cura escuchaba atento, perplejo, lo que la sobrina de don Quijote le contaba “…de los disparates de mi señor tío, para que lo remediaran antes de llegar a lo que ha llegado, y quemaran todos estos descomulgados libros; que tiene muchos que bien merecen ser abrasados, como si fueran de herejes”.
El cura expresó: “Esto digo yo también, y a fe que no se pase el día de mañana sin que de ellos no se haga auto público, y sean condenados al fuego…”.
La Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés) alertó el pasado día 20 de este mes de los intentos de censura a niveles récord y los esfuerzos por retirar títulos que nunca habían estado tan politizados.
De acuerdo con el Reporte de Estado de las Bibliotecas de Estados Unidos, entre los libros impugnados se encuentra Vendida, de la autora Patricia McCormick, novela que narra la trata sexual en India.
Otros títulos impugnados son Las ventajas de ser un marginado, de Stephen Chbosky; Género Queer, de Mala Kobabe; Naranja mecánica, de Anthony Burguess, entre otros textos.
De acuerdo con la AP, la ALA define impugnación como un intento de retirar un recurso de la biblioteca, o de restringir el acceso a él, basado en las objeciones de una persona o un grupo”.
Agrega el informe: “En 2025, las prohibiciones de libros no fueron impulsadas por padres preocupados…forman parte de una campaña bien financiada y con motivaciones políticas”.
Sam Helmick, presidente de la ALA, afirma, “Las bibliotecas existen para dar cabida a cada historia y cada experiencia vivida…son lugares para el conocimiento, para el acceso y para todos”.
La escritora surcoreana autora de La vegetariana Han Kang, Nobel de Literatura 2024, declaró en días pasados, “Cuando dejamos de leer, nos volvemos más inflexibles, menos humanos. No leer limita nuestros sentimientos, hace la vida más gris”.
La consigna parisina Prohibido prohibir, toma relevancia.
POR RUBÉN MARTÍNEZ CISNEROS
COLABORADOR
MAAZ