Recuperemos reír

Los noticieros generan preocupación la mayoría de las veces, pareciera que escasean los motivos de alegría, pero no es así

Columna Invitada
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Luz María Zarza Delgado / Desde esta luz / El Heraldo de México
Luz María Zarza Delgado / Desde esta luz / El Heraldo de México(Especial)

Resulta que, desafortunada e increíblemente, las personas reímos menos conforme avanza la edad. La valiosa capacidad humana de disfrutar los momentos simples que se observa en las infancias, va desapareciendo conforme nos adentramos en lo serio de la vida.

En lo personal, si hay algo que disfruto y que me contagia es oír las carcajadas de alguien, me ponen de buen humor. Desde la sonrisa fácil, limpia y estruendosa de un niño o niña, hasta la de la persona anciana que la conserva. Cualquier escenario se transforma para bien cuando se sonríe.

Sabemos que en la vida hay momentos difíciles. Los noticieros generan preocupación la mayoría de las veces, pareciera que escasean los motivos de alegría, pero no es así. Estamos dejando de voltear a ver lo gracioso, lo que nos sorprende positivamente. Hay muchas bellas imágenes siempre: el cielo, aves, flores, situaciones simpáticas, frases, incluso otras sonrisas que inmediatamente generan la nuestra. Dicen que la risa algo tiene que ver con el agradecimiento. Facundo Cabral sostenía que en realidad las personas andamos distraídas.

Cada vez perdemos más el humor. El pueblo mexicano se ha caracterizado por reaccionar, incluso en las tragedias, de manera jocosa. Seguramente habrá quien considere que la burla nunca es sana. Se habla ya de las generaciones de cristal para referirse a las personas que se caracterizan por su fragilidad emocional, baja tolerancia a la frustración e hipersensibilidad ante críticas y mofas. Soy una convencida del respeto absoluto a todas las personas por igual, pero no podemos caer en extremos y menos cuando uno de ellos afecta una esencia que nos hacía sonreír, incluso al sujeto de la broma, cuyo carácter se templaba en esos contextos. Cada vez es más difícil hacer un chiste porque todo resulta ofensivo e incorrecto.

Se sabe que el ego no gusta de las bromas. La risa reduce el estrés y fortalece el sistema inmunológico, entre muchos beneficios más. Recuerdo haber leído alguna vez un libro en donde el autor detalla cómo se curó de una rara enfermedad: viendo películas cómicas por varios días. La risa es salud física, emocional y social.

Una persona religiosa se caracteriza por la alegría que le da saberse unida a la divinidad. El humor es indicio de inteligencia y de sabiduría, se muestra cuando podemos reírnos de nosotros y de la vida. En la mayoría de las culturas ancestrales hay vestigios de caritas sonriendo.

La risa es un elemento de conexión con las y los demás, alivia tensiones. El incremento de enfermedades y suicidios son una clara señal de la necesidad de reflexionar y de actuar en congruencia.

México ha ido perdiendo su lugar entre los países más felices, hay que poner atención otra vez a divertirnos, distinto a distraernos y evadirnos.

Dicen que las personas adultas mayores se van haciendo como niños, ojalá sea sobre todo por las sonrisas fáciles y repetidas, que la muerte nos encuentre con una tremenda cara de felicidad.

POR LUZ MARÍA ZARZA DELGADO

ACADÉMICA

@ZARZALUZMARIA

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