Desigualdad financiera para las mujeres: ¿por qué el sistema bancario discrimina a la mujer?

La economista Michelle Bermúdez advierte que, pese a tener menor morosidad, las mexicanas enfrentan tasas de interés 1.4 % más altas que los hombres y un acceso al crédito 23% menor

Matías Domínguez
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Michelle Bermúdez, economista y analista política, ha puesto de manifiesto la persistente desigualdad que enfrentan las mujeres en México en el ámbito de la inclusión financiera. Durante una entrevista para El Heraldo Media Group, la experta subrayó la existencia de una clara brecha en el acceso a servicios y herramientas financieras, a pesar de los avances registrados en la bancarización femenina en el país.

La especialista detalló que, si bien ha habido progreso en la bancarización de las mujeres, aún persiste una brecha de 10 puntos porcentuales. Actualmente, la bancarización femenina se sitúa en casi 59%, lo que, aunque muestra una tendencia a reducirse, indica un largo camino por recorrer. La situación se agrava en el acceso a créditos, donde las mujeres enfrentan una dificultad considerablemente mayor.

"Hay una clara desigualdad entre hombres y mujeres en el acceso a servicios financieros y herramientas financieras en general."

Esto ocasiona que las mujeres no puedan acceder a servicios y productos. FOTO: archivo.

Se dan menos créditos a mujeres, aunque ellas pagan más

Bermúdez enfatizó que el acceso a crédito es 23% menor para las mujeres que para los hombres. A esta disparidad se suma el hecho de que las mujeres se enfrentan a tasas de interés más altas, específicamente uno punto 4% más elevadas que las que se aplican a los hombres. Esta situación es particularmente notable, ya que los datos demuestran que las mujeres tienen una menor morosidad en el sistema financiero general.

"Esto a pesar de que los datos nos arrojan que las mujeres han demostrado tener una menor morosidad en el sistema general."

La economista argumentó que esta diferencia en las tasas no tiene una justificación económica o de riesgo, sino que responde a razones de índole social.

La inclusión financiera de las mujeres es crucial, según Bermúdez, por 2 razones fundamentales: los derechos humanos y el desarrollo económico. Desde la perspectiva de los derechos humanos, se trata de garantizar la igualdad de oportunidades y la libre determinación de las mujeres, combatiendo la dependencia económica que puede ser un factor de violencia en el hogar.

"Incluir a las mujeres no nada más en el sistema financiero, sino en el mercado laboral en general representa un ganar-ganar para todos."

En el ámbito económico, la inclusión de las mujeres en el sistema financiero y el mercado laboral representa un beneficio para toda la sociedad, incluyendo las finanzas públicas y los bancos. Bermúdez citó que si México lograra alcanzar la tasa de participación laboral femenina promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que es de sesenta y tres por ciento frente al cuarenta y cinco por ciento actual del país, el Producto Interno Bruto (PIB) podría crecer en una década seis punto nueve billones.

"Si nos acercáramos al promedio de participación laboral femenina que tienen en promedio los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), nuestro Producto Interno Bruto (PIB) podría crecer en una década seis punto nueve billones", dijo.

Excluir a la mitad de la población del acceso a herramientas financieras y del mercado laboral no solo vulnera económicamente a las mujeres, sino que también frena el desarrollo económico del país. En México, seis punto 8 millones de mujeres lideran algún tipo de negocio, lo que demuestra un amplio deseo de emprender a pesar de las barreras adicionales que enfrentan.

Las mujeres se enfrentan a problemáticas relacionadas con la inclusión financiera. FOTO: archivo.

¿Qué cambio se debe hacer para mejorar la inclusión de las mujeres?

La solución a esta problemática, según Michelle Bermúdez, no es responsabilidad exclusiva del Estado. Si bien se requiere un sistema de cuidados que otorgue mayor libertad a las mujeres para trabajar, también es indispensable la voluntad y disposición del sector privado y la banca.

Las empresas, por ejemplo, podrían implementar estancias infantiles en los lugares de trabajo, ofrecer prestaciones para la educación, flexibilidad de horarios y licencias de paternidad.

La economista concluyó que, aunque se han observado esfuerzos, es necesario intensificar las acciones. Destacó que muchas empresas de tecnología financiera (fintechs) están buscando cubrir las necesidades no atendidas por la banca tradicional, lo que subraya la urgencia y la importancia de no dejar de lado este tema crucial para el desarrollo del país.