¿Qué tipo de cáncer causa sudoración nocturna?

La sudoración excesiva mientras se duerme por la noche puede no estar relacionada con el cáncer o tratamientos oncológicos, hay medicamentos y otras afecciones que lo provocan

Celeste Gutiérrez
Celeste Gutiérrez
Los sudores nocturnos pueden no estar relacionada con el cáncer o tratamientos oncológicos
Los sudores nocturnos pueden no estar relacionada con el cáncer o tratamientos oncológicos(Freepik / Gemini)

Cuando la sudoración mientras se duerme por la noche tiene como resultado empapar la ropa y sábanas, además de estar acompañado de otros síntomas como taquicardia y escalofríos, puede tratarse de sudores nocturnos y algunos expertos señalan que podría estar relacionado con un síntoma de cáncer por lo que es importante acudir con un médico. Aunque esto no ocurre en todos los casos, pues también podría ser resultado de algunos medicamentos, tratamientos y afecciones

El Dana-Farber Cancer Institute, centro oncológico integral afiliado a la Facultad de Medicina de Harvard en Boston señala que la mayoría de los casos de sudores nocturnos no están relacionadas con el cáncer ni su tratamiento. “La sudoración es el método normal del cuerpo para regular su temperatura. Cuando se producen sudores nocturnos, el termostato del cuerpo recibe mensajes confusos”, explican.

¿Qué tipos de cáncer están relacionados con los sudores nocturnos?

Cuando los sudores nocturnos están relacionados con el cáncer pueden resultar confusos y estar acompañados de otros síntomas como fiebre y pérdida de peso inexplicable. Además, se trata de algo persistente, intenso y que requiere un cambio de ropa.

La sudoración excesiva mientras se duerme por la noche puede no estar relacionada con el cáncer o tratamientos oncológicos. Foto: Freepik

Leucemia

Es el cáncer de los tejidos que forman la sangre en el organismo, incluso la médula ósea y el sistema linfático. Por lo regular involucra glóbulos blancos que son poderosos combatientes de infecciones. En las personas que tienen leucemia, la médula ósea produce una cantidad excesiva de glóbulos blancos anormales que no funcionan correctamente, explica MayoClinic. En estos casos los sudores nocturnos suelen presentarse con síntomas como la fatiga, pérdida de peso o hematomas excesivos.

Linfoma

Es un tipo de cáncer que afecta el sistema linfático que está formado por órganos, glándulas, vasos tubulares y grupos de células llamados ganglios linfáticos. Puede afectar los ganglios linfáticos, la sangre, la médula ósea, el bazo y otros tejidos de todo el cuerpo, como el aparato digestivo, el sistema nervioso central, los huesos o la piel. La sudoración excesiva también está relacionada con tumores carcinoides y tumores suprarrenales, añade Dana-Farber Cancer Institute.

La sudoración excesiva también está relacionada con tumores carcinoides y tumores suprarrenales. Foto: Freepik

Signos de alerta en sudores nocturnos para acudir al médico

Aunque la sudoración excesiva por la noche pude no ser un síntoma de cáncer y estar relacionados con factores ambientales o de estilo de vida, se recomienda acudir al médico cuando se presenta con regularidad y altera los hábitos de sueño. Sobre todo si está acompañado de fiebre, pérdida de peso repentina u otros síntomas.

¿Qué otras afecciones pueden provocar sudores nocturnos?

Expertos señalan que, además de los tratamientos contra el cáncer, algunos medicamentos pueden provocar sudores nocturnos como los antidepresivos, terapia hormonal, los usados para tratar el trastorno por el uso de opioides y para tratar el bajo de glucosa en sangre con diabetes. También lo pueden desatar afecciones como el trastorno por consumo de alcohol, ansiedad, autoinmunitarios, neurópata autonómica y brucelosis, añade Mayo Clinic.

  • Tumores carcinoides (un tipo de tumor neuroendocrino)

  • Drogadicción (trastorno de consumo de sustancias)

  • Endocarditis (una infección del revestimiento interno del corazón)

  • VIH/sida

  • Linfoma de Hodgkin (enfermedad de Hodgkin)

  • Hipertiroidismo (tiroides hiperactiva)

  • Leucemia

  • Menopausia

  • Mielofibrosis

  • Linfoma no Hodgkin

  • Osteomielitis

  • Feocromocitoma (un tumor suprarrenal poco frecuente)

  • Absceso piogénico (una cavidad llena de pus provocada por una infección)

  • Trastornos del sueño (como la apnea obstructiva del sueño)

  • Accidente cerebrovascular

  • Siringomielia (un quiste lleno de líquido en la médula espinal)

  • Arteritis de Takayasu

  • Enfermedad de la tiroides

  • Tuberculosis

  • Fiebre del valle (coccidioidomicosis)