¿El discurso de Donald Trump tiene fines electorales o una amenaza para México?

Arturo Ponce Urquiza, analista en seguridad internacional, durante su exposición sobre los riesgos geopolíticos entre México y Estados Unidos. La revisión del T-MEC se perfila como la principal herramienta de presión económica de la administración de Donald Trump.

Matías Domínguez
Los consulados mexicanos en territorio estadounidense enfrentan un escrutinio sin precedentes por parte del Departamento de Estado.
Los consulados mexicanos en territorio estadounidense enfrentan un escrutinio sin precedentes por parte del Departamento de Estado.(Archivo)

Arturo Ponce Urquiza, geopolítico y especialista en seguridad internacional, advierte sobre la necesidad de tomar las palabras del presidente Donald Trump con cuidado, debido a la condición estratégica de México. Sus declaraciones no deben ser subestimadas como meros discursos electoreros, dada la historia de acciones contundentes de Estados Unidos en el extranjero.

El especialista subraya que el norteamericano es un personaje especial, cuyas palabras requieren atención, especialmente por la relevancia estratégica de ambos países. El presidente ha delineado doctrinas como el Escudo de las Américas y la Gran Norteamérica, elementos clave en su visión regional. Además, una reciente declaración en el acta sobre el combate a las drogas menciona a México en más de 30 ocasiones, configurando a los cárteles.

Ponce Urquiza enfatiza que la presión de Estados Unidos no se manifestaría necesariamente a través de una intervención militar directa, sino mediante mecanismos políticos y económicos.

"El presidente Trump es un personaje muy especial al cual sí hay que tomarle mucho cuidado a sus palabras y sobre todo por la condición estratégica que tiene nuestro país".

Las declaraciones del mandatario sobre México han sido catalogadas como electoreras por parte de algunos analistas. FOTO: archivo.

Estados Unidos ve a los consulados como puntos estratégicos

A esta situación se suma una nueva presión sobre los consulados mexicanos en Estados Unidos. El Departamento de Estado ha señalado que son demasiados. Asimismo, el gobierno estadounidense ha comenzado a señalar a funcionarios consulares como activos del narcotráfico que, amparados por el fuero diplomático, no pueden ser procesados. Estados Unidos busca eliminar esta presencia mexicana que considera una injerencia en su política interna y en el control de las drogas.

En el contexto de la "guerra contra las drogas", Estados Unidos está construyendo una narrativa mediática para mostrar que combate el problema, al tiempo que presiona al gobierno mexicano para que actúe con toda la capacidad del Estado. A pesar de que las muertes por fentanilo en Estados Unidos podrían haber disminuido, las incautaciones y el flujo de esta sustancia no han bajado. Esta situación permitiría a Estados Unidos culpar a México.

"Esto le permitiría políticamente, socialmente también, e incluso hasta diplomáticamente señalar a México de que: 'Yo ya estoy haciendo todo lo posible y es el gobierno de México el que me está impidiendo llevar a cabo tales condiciones. Por lo tanto, me tomo yo el derecho de ejercer mi legítima defensa para poder actuar en beneficio de la sociedad de los Estados Unidos'".

El norteamericano ha sido crítico con la forma de combatir el delito en Mexico. FOTO: archivo.

México debe demostrar su poder ante el crimen

Ante este escenario, el gobierno mexicano debe mostrar una mayor iniciativa en la captura y aprehensión de sustancias. Recientemente, el gobierno mexicano emitió un comunicado sobre incautaciones realizadas por la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa, el CNI y la Fiscalía General de la República.

"Esto es lo que tiene que estar haciendo: grandes procesos de demostración de fuerza del Estado que den certidumbre y certeza al control de las drogas".

El experto concluye que no solo Estados Unidos exige estas acciones, sino que la sociedad mexicana también demanda una mejor coordinación y mayor "certidumbre y paz" en sus comunidades. Esto es crucial frente a la violencia sistematizada generada por los cárteles en buena parte del país, un punto que el expresidente Trump menciona de manera burda pero que es una realidad presente.