Janelly Farías, el dedo en la llaga del futbol

En 2022 hablé con varias jugadoras de Chivas, la mayoría estuvo de acuerdo en los malos tratos, abusos y conductas deleznables por parte del entrenador y de su auxiliar técnico, Alex González

Beatriz Pereyra
Beatriz Pereyra
Beatriz Pereyra / Sostiene Pereyra / Opinión El Heraldo de México
Beatriz Pereyra / Sostiene Pereyra / Opinión El Heraldo de México(Foto: Especial)

Cuatro años después de que se hizo pública la conducta poco ética con la que se condujo Ramón Chito Villa Zevallos cuando fue director técnico de Chivas Femenil, una exjugadora del club, Janelly Farías, confirmó en un libro de su autoría que todo lo dicho es verdad y que la realidad es mucho peor.

En 2022 hablé con varias jugadoras de Chivas, la mayoría estuvo de acuerdo en los malos tratos, abusos y conductas deleznables por parte del entrenador y de su auxiliar técnico, Alex González, otras los defendieron y señalaron a Farías como mentirosa y nociva.

En “Sobreviviendo al futbol femenil”, Janelly Farías, futbolista de doble nacionalidad, exintegrante de la selección nacional y exjugadora de Chivas, América, Pachuca y Juárez, no menciona por su nombre a entrenadores y directivos, pero es muy fácil deducir de quién habla.

Se ha vuelto viral el caso de Villa Zevallos ahora que en redes sociales se retomó lo que Farías escribió en su libro.

Los hechos ocurrieron en 2019, pero Villa Zevallos ya había tenido antecedentes en Tigres de tener esas conductas de convivir con sus jugadoras en fiestas donde se consumía alcohol y había contactos físicos que cruzan la línea profesor-alumna.

A Janelly sus propias compañeras de equipo —sí, otras mujeres— la lapidaron por acusar con la directiva al entrenador. Una de ellas, líder en ese momento del equipo, amenazó con “caerle a putazos”.

Mujeres siendo cómplices de hombres así de despreciables.

El propio dueño de las Chivas le confesó a Janelly que la directora deportiva Nelly Simón no le dijo por qué razón corrió a Villa Zevallos. Cuando la jugadora le explicó, le preguntó qué debía hacer él.

Farías reflexiona en su libro: “Me reí no porque fuera gracioso, sino porque no podía creer que uno de los hombres más poderosos de México me estuviera pidiendo consejos. Le dije que no tenía la respuesta, pero que a esos hombres no se les debería permitir trabajar en el futbol femenil nunca más y que necesitaba entender cómo se puede abusar del poder en esos entornos”.

El libro de Janelly Farías no tiene desperdicio.

Más allá del escandaloso caso Villa Zevallos, cada capítulo relata episodios de violencia sistemática contra quien se atreve a levantar la voz y a denunciar lo que está mal.

Un entrenador de Tigres le pidió que fuera su incondicional para contratarla; a otro del América lo confrontó por insultar a las jugadoras de Rayadas y más adelante se tradujo en su salida del club.

Chivas es uno de los equipos más grandes en historia y económicamente; aun así, tampoco le dio atención médica a Farías cuando se dislocó el hombro. Ella pagó el hospital y un doctor le regaló la cirugía.

Qué bueno que por fin una futbolista se atrevió a quitarse la mordaza que les tiene puesta la Liga que encabeza Mariana Gutiérrez.

Claro, tuvo que hacerlo desde el retiro.

POR BEATRIZ PEREYRA

COLABORADORA

@BEATRIZAPEREYRA

MAAZ