Suplementos nutricionales: ¿cuándo son medicina y cuándo una pérdida de tiempo?

En un mercado saturado de productos milagro, el nutriólogo Rodrigo Nieva desglosa la clasificación del Instituto Australiano del Deporte para diferenciar entre los suplementos con respaldo científico y aquellos que representan un riesgo para la salud o el bolsillo

Matías Domínguez
La evidencia científica es el factor clave para determinar si un suplemento nutricional realmente cumple lo que promete.
La evidencia científica es el factor clave para determinar si un suplemento nutricional realmente cumple lo que promete.(Magnific)

El nutriólogo Rodrigo Nieva, en el pódcast "Punto Saludable", abordó los mitos y realidades de los suplementos nutricionales y deportivos, enfatizando la necesidad de analizar su calidad y respaldo científico para evitar gastos innecesarios.

Destacó cómo los cambios en la alimentación y los hábitos de vida han propiciado la proliferación de estos productos en el mercado, haciendo crucial discernir cuáles ofrecen un efecto real en el organismo.

La evolución de la industria alimenticia y las modificaciones en los estilos de vida han alejado a la sociedad de las dietas equilibradas, impulsando la aparición de una vasta gama de complementos y suplementos.

Los suplementos alimenticios deben ser usados bajo la supervisión de especialistas. FOTO: archivo.

Es importante conocer la diferencia entre suplementos y complementos

Ante este panorama, la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha establecido una definición clara para los complementos alimenticios.

Estos son productos a base de hierbas, extractos vegetales, alimentos tradicionales deshidratados o concentrados de frutas, con o sin adición de vitaminas o minerales, que se presentan en forma farmacéutica y buscan incrementar, complementar o suplir la ingesta dietética total.

"Es importante saber que tenemos que evitar atribuir a estos productos, ya sea suplementos o complementos, la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, ya que solo son una ayuda nutricional para mejorar nuestra salud o mejorar nuestro rendimiento", advirtió el nutriólogo.

Esta aclaración es vital para comprender el verdadero rol de los suplementos como coadyuvantes y no como soluciones médicas.

La Cofepris busca impulsar el cuidado de las personas en el uso de estas sustancias. FOTO. archivo.

La clasificación científica del Instituto Australiano del Deporte

Para orientar a los consumidores y atletas, el Instituto Australiano del Deporte (AIS, por sus siglas en inglés) se posiciona como una de las instituciones líderes en conocimientos sobre suplementación y nutrición deportiva. Su clasificación de suplementos es una herramienta valiosa para evaluar su eficacia.

"El Instituto Australiano del Deporte agrupa los suplementos en cuatro grupos: grupo A, B, C y D. Cada uno tiene su clasificación por una razón".

  • El grupo A incluye suplementos con fuerte evidencia científica para su uso, como el hierro, la cafeína, el nitrato dietético, el calcio, la beta-alanina, probióticos, creatina, bicarbonato de sodio, proteína en polvo, glicerol, vitamina D, electrolitos y zinc.

  • El grupo B considera suplementos para uso en atletas o personas bajo un protocolo de investigación o monitoreo, abarcando la vitamina C, los omegas, el colágeno, la cúrcuma, la carnitina, la N-acetilcisteína, las cetonas y la quinina.

  • Por otro lado, el grupo C carece de respaldo científico que demuestre sus beneficios.

  • Mientras que el grupo D está prohibido debido a su alto riesgo de contaminación con sustancias nocivas.

El nutriólogo Nieva advirtió que la mayoría de los suplementos no mencionados en los grupos A y B probablemente carecen de evidencia científica sólida.

Las autoridades mantienen controlada la venta de este tipo de sustancias. FOTO: archivo.

Cómo leer la clasificación del AIS para elegir tus vitaminas

Aunque una alimentación equilibrada es la base de la salud, existen circunstancias donde la dieta por sí sola no aporta la cantidad suficiente de ciertos nutrientes para ejercer sus efectos beneficiosos. Factores como el empobrecimiento de las tierras de cultivo, los cambios en la alimentación animal y las dietas proinflamatorias y prooxidantes actuales hacen que la suplementación sea en ocasiones imprescindible.

En conclusión, los suplementos nutricionales pueden ofrecer resultados positivos si están bien indicados y personalizados. Es importante recordar que en etapas como el embarazo, la vejez y la niñez, los requerimientos nutricionales pueden verse aumentados. Por ello, la orientación profesional es indispensable.

"La decisión de consumir suplementos debería basarse en una adecuada evaluación del estado de salud e historia clínica nutricional realizada por un profesional de la salud".

El nutriólogo enfatizó la importancia de consultar a un experto para tomar decisiones informadas sobre la suplementación.